Protegidas. Las adolescentes que queden embarazadas cuando cursen sus estudios de secundaria serán protegidas por ley y no podrán ser expulsadas.

Artículo 76
La reforma a la Ley General de Educación implica la creación del artículo 76-A que protegerá a las alumnas embarazadas.
El artículo 76-A prohíbe a las instituciones educativas, tanto públicas como privadas, adoptar medidas que impidan o perturben a las alumnas embarazadas continuar con sus estudios.
“Las autoridades del respectivo centro educativo aprobarán los permisos médicos que en razón del embarazo sean necesarios para garantizar la salud física de la alumna.”
“No obstante lo anterior, para acceder al grado superior, las alumnas deberán cumplir con los requisitos de evaluación establecidos por Educación en estos casos”, establece el dictamen.
Escuche debate de diputados de comisión de educación.

 

La comisión de educación de la Asamblea Legislativa dictaminó ayer a favor de una reforma de la Ley de Educación que garantizará a las jóvenes estudiantes que salgan embarazadas culminar sus estudios sin que sean marginadas de las instituciones educativas.

El decreto establece: “Se prohíbe en las instituciones educativas públicas y privadas la adopción de medidas que impidan el inicio o continuidad normal de los estudios de las alumnas embarazadas o durante su período de lactancia”.

 

Añade el dictamen aprobado por los diputados de todos los partidos, a excepción de ARENA, que las autoridades de la institución donde estudia la alumna “determinarán, para el caso, las medidas de apoyo a las alumnas embarazadas, con el objeto de que terminen con sus estudios”.

 

Los legisladores areneros Mario Valiente y Carmen Elena Figueroa se mostraron en favor del dictamen siempre y cuando este no solo beneficie a las adolescentes embarazadas sino que incluya también otros casos de alumnos que por situaciones ajenas a su voluntad interrumpieran sus estudios.

“¿Qué pasa con un muchacho que se quiebra el fémur y tiene que pasar de un aparato colgado dos meses? ¿Lo vamos a pasar? ¿Le vamos a dar una evaluación especial?”, preguntó Valiente.

Los areneros tampoco quieren que la reforma sea interpretada por el resto de las jóvenes como una especie de premio, porque podría ser contraproducente.

El resto de legisladores manifestaron que en el decreto se establece claramente que las jóvenes igual deberán someterse a las pruebas académicas de rigor, como el resto de los alumnos. “El espíritu de la reforma no es premiar ni castigar a las adolescentes, sino hacer prevalecer un derecho”, manifestó el diputado independiente Mauricio Rodríguez.