Los camiones comienzan a llegar y se estacionan frente al centro escolar El Zancudo. La gente, poco a poco, se va subiendo y las autoridades hondureñas solo observan el movimiento de los salvadoreños. Son las 6:45 de la mañana, en el ex bolsón de Nahuaterique, en Honduras.

Las banderas del Frente comienzan a ondear en ese territorio que perdió El Salvador, en 1992. Es el preámbulo del viaje hacia los municipios de Perquín y Arambala, en el norte de Morazán.

Atrás de los cuatro camiones que se disponen a cruzar con los efemelenistas la frontera de paso Mono están otros tres camiones estacionados que esperan por militantes y simpatizantes areneros. Aquí, José María Lazo afina la organización y arregla las banderas de ARENA.

“Estamos apoyando al Gobierno. Ellos nos han ayudado —y agrega Lazo—, por respeto a Honduras no ondeamos las banderas de ARENA.” Eleuterio Gómez también lleva una bandera en sus manos, pero es roja. “Vamos por el cambio”, afirma. Horas más tarde, Gómez hizo relucir esa bandera en territorio hondureño.

Ya son las 6:50 a. m. Los camiones con los militantes areneros son los primeros en emprender la ruta hacia El Salvador. Los areneros y efemelenistas se mezclan en el inicio de recorrido, pero nada de insultos ni gritos. “Aquí todos nos mantenemos unidos. Tenemos colores distintos, pero nosotros no somos como los de allá que hacen violencia”, asegura un joven.

Las expectativas

El Frente y ARENA se disputan esta zona que en el pasado tuvo una simpatía casi total con el partido de izquierda. Aunque tiene poca presencia, el partido tricolor ha comenzado a ganar terreno. Ayer se esperaba que unas 750 personas que viven la zona de los ex bolsones emitieran su voto en la elección presidencial, con la esperanza de mejorar su nivel de vida.

“Quisiera que el nuevo gobierno me ayude a multiplicar la tierra. Soy agricultor y quiero dinero para poner a trabajar la tierra”, dijo José de la Paz Amaya, residente en el ex bolsón de Azacualpa, tras votar en San Fernando. “En Sabanetas quisiéramos que se nos mejorara la vivienda y que se ejecuten proyectos para poder tener una fuente de trabajo”, pidió Maritza Gómez, luego de votar en Perquín.