El 65% de los salvadoreños aprueba el trabajo realizado por el presidente Mauricio Funes al llegar al término de su tercer año de gestión, según la encuesta más reciente realizada por LPG Datos, la unidad de investigación social de LA PRENSA GRÁFICA.

Para este estudio, realizado entre el 11 y 14 de mayo, fueron entrevistados 1,200 ciudadanos en todo el país, lo que permite hacer inferencias sobre la opinión de toda la población con un margen de error de 2.9% y un nivel de confianza del 95%.

El apoyo recibido por el presidente Funes es 6 puntos porcentuales más bajo en comparación al de hace tres meses, y es el tercero más bajo durante sus 12 trimestres de trabajo al frente del Órgano Ejecutivo.

El peor momento de popularidad del mandatario fue al finalizar su segundo año de gobierno, cuando recibió la aprobación del 56% de la población.

En ese momento, la gente señaló que el principal fracaso gubernamental era la seguridad, seguido del nuevo modelo de comercialización del gas propano.

Un año más tarde, el Gobierno tiene nuevos ministros de Seguridad y de Economía. Sus antecesores: el primero fue separado del cargo, mientras que el segundo renunció.

La información muestra que este año, la evaluación ciudadana sobre el trabajo del Gobierno ha caído en todas las áreas de gestión, salvo por una leve mejoría en el área de seguridad pública.

Lo que mantiene a flote a la popularidad de Funes, sin embargo, son los programas sociales, en particular el reparto de paquetes escolares. Este programa es el más apreciado y no es el más costoso; ese sitial está reservado para el programa de “focalización” del gas propano, el cual no le está ahorrando dinero al Gobierno, pero sí está erosionando su imagen.

Los principales fracasos de Funes son, según la gente, la delincuencia, la falta de empleos y la nueva forma de administrar el subsidio del gas.

El área mejor evaluada es la educación, con 57.8% de opiniones positivas y 23.9% de opiniones negativas, lo cual deja un saldo de 33.9 puntos positivos. Luego está el trabajo en política con 49.3% de opiniones positivas, y 22.3% de negativas, con un saldo positivo de 27 puntos.

En tercer lugar está el trabajo en el área de salud, con 46.4% de opiniones positivas, 33.3% de negativas, y un saldo de 13.1. Esta área, sin embargo, está mostrando un deterioro constante desde 2009. Si se mantiene esta tendencia, la evaluación sobre el área de salud podría caer pronto en números negativos.

El área de seguridad pública aparece en números rojos con 30.8% de opiniones positivas, y 45.8% de negativas para un saldo de -15 puntos. La buena noticia es que esta área no ha seguido deteriorándose.

En último lugar, sin atenuantes, está el área económica con solo 16.5% de opiniones positivas y 62.5% de negativas, lo cual deja un saldo de -46 puntos, la peor marca desde el inicio de esta gestión.

La gestión Funes, en suma, logró detener la hemorragia de popularidad por el descontrol en seguridad, pero sigue mal en la economía, y tiene una tendencia peligrosa en la gestión sanitaria.

Hay otro dato que confirma lo anterior: el 50.8% de los salvadoreños opina que el Gobierno no está resolviendo los problemas de seguridad, una cifra alta pero 6.5% más baja que hace tres meses.

En cuanto a la economía, el 61.8% de las personas dice que el Gobierno no está resolviendo los problemas económicos, un 6.7% más alto que hace tres meses.

Los números de Funes no lucen muy bien, pero el resultado es peor para su acompañante en el Gobierno, el FMLN: el 39.8% de los entrevistados califica como bueno el trabajo hecho por ese partido dentro del gobierno central, mientras que el 36.3% dice que ha sido malo.

Esta es la calificación más baja que recibe ese partido, desde mediados de 2010, cuando se comenzó a hacer esta medición separada.