El presidente de la República, Mauricio Funes, logró ayer en la cumbre de presidentes del SICA que los países centroamericanos acordaran pronunciarse en bloque sobre la situación de Paraguay, cuyo presidente fue destituido por el Órgano Legislativo días atrás.
Logramos al final una declaración donde se dejaba sentada precisamente la posición unánime de los países del SICA, de que al presidente (Fernando) Lugo no se le garantizó el debido proceso, ni se le respetó tampoco el derecho a defensa. Y, por lo tanto, expresamos nuestra preocupación por el futuro institucional de Paraguay, particularmente por el futuro de la institución de la Presidencia de la República, dijo Funes ayer, al salir de la cumbre en Tegucigalpa.
Funes aclaró que El Salvador, por su parte, mantiene el desconocimiento del nuevo Gobierno paraguayo presidido por quien fue el vicepresidente de Lugo, Federico Franco, y explicó que cada país centroamericano tiene la soberanía para tomar una posición individual sobre el caso de la nación suramericana.
En ningún momento se le pidió al resto de países que siguieran la posición que ya expresó Nicaragua y El Salvador de no reconocer al gobierno del vicepresidente Franco. Cada país es libre y soberano de tomar la decisión en el sentido que estime conveniente, detalló el mandatario.
Funes, incluso, llamó la atención de los periodistas hondureños en la cumbre de Tegucigalpa, ya que recordó que también en Centroamérica ocurrió una destitución presidencial reciente, cuando se derrocó al presidente hondureño, Manuel Zelaya.