Las reformas a más de 10 leyes que aún revisa el Ejecutivo y que le permitirían incrementar la recaudación fiscal en cerca de $250 millones tendrán un tiempo corto de efectividad: hasta 2011.

Ayer, el ministro de Hacienda, Carlos Cáceres, explicó que dada la situación en que dejó el gobierno anterior las finanzas públicas, los esfuerzos que se harán con lo que el llama “la revisión fiscal” permitirán cumplir con las metas pactadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) hasta ese año, cuando se han proyectado recaudar $3,558 millones en impuestos, que es lo equivalente al 14.9% del PIB.

“La revisión fiscal me alcanzará hasta ese 14.9%, pero a partir de 2012 tenemos el mismo nivel de gastos y el FMI nos obliga a bajar la deuda, y entonces solo se puede bajar por medio de créditos o subir impuestos”, afirma.

De 2012 hasta la finalización de esta administración, la meta de subir el pago de impuestos en más de $1,000 millones, subir el indicador de carga tributaria hasta un 17% del PIB y reducir el déficit a un 1.8% del PIB, requerirá entonces acudir a un pacto social, que incluya el pacto fiscal. “Aquí es donde entra en función ese famoso pacto y ver cuál es el país que todos queremos, pero ese país que todos quieren va a tener un costo y ese costo alguien lo tiene que pagar. ¿Y quién lo tiene que pagar? Hay que definirlo y aquí implica un cambio radical, porque ya no podemos cubrir con medidas administrativas y cerrar espacios, y eso es importante”, agregó al dejar la puerta abierta a la necesidad de acudir a un alza de impuestos a partir de ese año.

“Los espacios fiscales que tiene El Salvador son mínimos, limitados y si esto no se trabaja con responsabilidad no vamos a poder llegar a ningún lugar”, refuerza.

Por eso, aunque no es posición oficial, en el ideario de Cáceres, el país podría necesitar a partir de 2012 subir el IVA en tres puntos, lo que daría un 1.4% del PIB más en recaudación, subir la renta a por lo menos un 35%, lo que generaría $120 millones extras y un impuesto predial, que daría al menos unos $80 millones.

Sin esa reforma y sin un pacto fiscal, el déficit del país podría alcanzar el 7.4% del PIB y la deuda dispararse hasta un 62%. “Ese escenario es inaudito y no puede ser así, porque sino en 2010 los organismos internacionales pararían al país”, afirmó.

Cáceres agregó que el FMI precisamente, por eso les puso como límite de deuda pública, para mantenerles la puerta abierta y el acuerdo precautorio, no sobrepasar el 50%. Para 2011 y 2012 están los picos más alto de deuda con un 49.1% y un 48.1% del PIB.

Pero en la visión del ministro, el tema de la revisión de las tasas impositivas, como la del IVA y de renta, debieron haberse dado en “forma paulatina” desde años atrás, ya que recordó que desde la administración de ex presidente Armando Calderón Sol no se revisa esa estructura. “Tener niveles del 13% resulta extremadamente bajo. Deberíamos tener niveles de IVA tres puntos arriba, que en condiciones normales hubiera sido fácil ponerla, pero a estas alturas es un suicidio poner el IVA en tres puntos”, afirma Cáceres, al explicar que por eso la opción, antes de modificar la estructura impositiva de “forma más dura”, ha sido cerrar los portillos que permiten la evasión, elusión y el contrabando con la reforma fiscal que están afinando, y que espera sea aprobada antes de finalizar este año.

Según las estimaciones de Hacienda, solo en contrabando el país pierde cerca de $400 millones, en evasión de renta se estiman entre $250 y $350 millones, y otros $350 millones en IVA.