Antonio Saca, ex presidente del país, quedó desde ayer fuera de ARENA. Tras una semana de análisis y tras una breve reunión con los abogados del ex mandatario, esa fue la decisión a la que llegó ayer el Consejo Ejecutivo Nacional (COENA).

“El COENA, después de escuchar a los abogados, ha tomado la decisión de expulsar a Elías Antonio Saca”, confirmó el presidente de este partido, Alfredo Cristiani, quien entre los aplausos de areneros que llegaron hasta la sede principal de ARENA para mostrar su apoyo a la cúpula, explicó cada uno de las acusaciones que recaen sobre Saca.

En la lista de acusaciones contra el ex mandatario arenero, que con el acta de expulsión perdió el derecho de permanecer en las fotografías del partido, se enumera su posible relación con el grupo político GANA, los 12 diputados disidentes que se separaron de ARENA después de no encontrar eco en su petición de cambiar la dirigencia, y la manipulación del proceso interno de selección del candidato presidencial, así como malos manejos de cuentas.

Una serie de acusaciones que desde Costa Rica y vía teléfono volvió a negar ayer Saca, para quien su expulsión lo coloca a él como “víctima de la mala conducción de ARENA” y, por tanto, responsabiliza a Cristiani y a los ex presidentes Armando Calderón Sol y Francisco Flores de la “caída” de un partido que sin él no tendrá posibilidades de convertirse en un partido de “centro derecha, a favor de la gente”.

Saca también acusa al partido y a Cristiani de violentar su derecho a audiencia y de no presentar pruebas en su contra.

“Este es un proceso sencillo, eminentemente político”, responde Ricardo Valdivieso, fundador de ARENA, al considerar que sí se siguieron los procesos establecidos por los estatutos, que en su artículo 96 establecen las razones para la expulsión o suspensión de un arenero.

Durante el anuncio de la decisión fue acompañado por ocho miembros del COENA, a pesar que la firma en el acta es de los 10 que están en el país. Julio Rank Wright, director de asuntos municipales, está fuera del país.

Al lado de Cristiani, en el momento del anuncio, no apareció junto a Cristiani ni Milagro Navas, Orlando Cabrera Candray y Mónica de O'byrne. Tampoco pudieron firmar los vicepresidentes de organización ni el director de información, porque estos puestos aún están vacantes tras la salida de Ruy César Miranda y Juan Perla.

“Hemos tratado de hacer las cosas lo menos traumáticas para el partido y el país”, insistió Cristiani, tratando de minimizar los efectos de una decisión que sabe le podrá costar la fuga de más areneros y que podría seguir minando “la unidad granítica” que ayer también se vio cuestionada por las dos barras que se concentraron: una en apoyo a Cristiani y otra en apoyo a Saca (Ver crónica).

Es más, Cristiani desestimó las acusaciones y petición de investigación que han realizado los 12 diputados de GANA en contra de todos los ex presidentes areneros. “Para la guerra nacimos y para la guerra estamos”, agregó quien casi 18 años atrás estampó su firma en los Acuerdos de Paz.

El proceso

El proceso disciplinario contra Saca inició el 8 de diciembre, pero ayer era el día en que el COENA había citado a Saca para comparecer frente a la cúpula a las 11 de la mañana. Saca no se presentó por estar fuera del país, pero envió a sus abogados.

En la reunión estuvo presente la mayor parte del COENA, quienes fueron acompañados por el ex ministro de Hacienda Manuel Enrique Hinds y el ex director de la PNC y ahora director de enlace del COENA, Mauricio Sandoval. Nadie explicó la presencia de ambos.

Miguel Girón, uno de los abogados, aseguró que la expulsión de su defendido no fue planteada durante la reunión e insiste en que no cumple los procesos. “Según los estatutos, previo a un proceso de investigación y de acuerdo con las evidencias que se recaben se toma la decisión de expulsión.

Lo ocurrido deja al descubierto que ha habido una seria violación al debido proceso”, insistió Girón, que al igual que Saca no descarta interponer un recurso contra la cúpula.