La enfermedad del siglo XXI
Varios son los estudios que se han realizado respecto a la enfermedad que en ocasiones es hereditaria.
Si no se tiene una actividad física es más fácil acumular grasa. Las personas también deben de cuidar su alimentación diaria.
Las embarazadas están propensas a adquirir diabetes gestacional debido a que van quedándose con sobrepeso y esto a su vez implica peligro de trastornos cardiovasculares, afirman los especialistas.
Una investigación retomada por la agencia de noticias Reuters apunta que beber café reduce el riesgo de desarrollar diabetes, pero solamente si se lo incluye en el almuerzo.
Una docena de estudios había relacionado el consumo de café con una disminución del riesgo de diabetes tipo 2, que es la variante más asociada con la obesidad.
Casos
11,676
nuevos casos de diabetes en El Salvador.
18
mill en A.L. tendrán diabetes.

Por causas genéticas o malos hábitos alimenticios que llevan a la obesidad, los salvadoreños están expuestos a padecer de diabetes. El año pasado fueron identificados 11,676 casos en el país, según datos del Ministerio de Salud Pública.

San Salvador, La Libertad y Sonsonate son los departamentos que más pacientes albergan. La mayoría busca asistencia médica en el Hospital Nacional Rosales.

Si bien es cierto los números reflejan una disminución de 5,697 casos en comparación a 2009 (17,373), los esfuerzos siguen encaminados a la prevención y el tratamiento. Ejemplo de ello, en días anteriores el Instituto Nacional de los Deportes (INDES) abrió las puertas del estadio Jorge “Mágico” González para que los salvadoreños hagan ejercicios a partir de las 6 de la tarde. Poco a poco, la actividad va tomando forma y aceptación.

En el continente, el panorama es desalentador. Las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son que para diciembre de 2010 la cifra de casos de diabetes en Latinoamérica ascenderá a 18 millones de personas. Esto significa que el 6.3% del total de la población adulta de América Latina vive afectada por la enfermedad.

La diabetes representa más del 9% de todas las muertes en la población adulta en Sur y Centroamérica. En el Caribe, el rango de prevalencia de diabetes en adultos es del 12%.

Junto a otras enfermedades no transmisibles, la diabetes se convierte en un reto significativo para la salud pública del siglo XXI, y es una de las principales amenazas para el desarrollo humano, según la Federación Internacional de Diabetes. Se estima que de ocho a 14 millones de personas mueren prematuramente todos los años en los países en desarrollo debido a enfermedades no transmisibles que se pueden evitar.

Por tal motivo, y con el afán de edificar criterios de prevención, la OMS y el Gobierno brasileño celebran desde ayer la Cumbre Latinoamericana de Diabetes.

Salvador de Bahía, en Brasil, es la sede de discusiones que tienen como intención plasmar las medidas adecuadas para manejar los casos que, se ha descubierto, están ligados a la hipertensión.

La cumbre cuenta con el apoyo de una amplia gama de organizaciones participantes como la Federación Internacional de la Diabetes, el Banco Mundial, la Asociación Latinoamericana de Diabetes, la Asociación Nacional de Asistencia al Diabético, la Sociedad Cubana de Diabetes, el Instituto Nacional de Endocrinología y el Ministerio de Salud, Cuba.

El lugar fue elegido para mostrarle a los representantes de Salud los avances brasileños en iniciativas pioneras implementadas en Salvador de Bahía.

El tratamiento para la diabetes tiene un costo aproximado de $550 por persona. Acumulado, el gasto en toda la región es de $65 millones anuales.

En la actualidad, los servicios de salud en algunos países latinoamericanos están orientados a la atención de epidemias como dengue, enfermedades respiratorias y diarreas, y dejan de lado la permanente atención a diabetes.

Esta enfermedad tiende a impactar en la gente más pobre y vulnerable en países de bajos ingresos, e impone una carga pesada sobre el desarrollo socio-económico; su prevención y control se continúan desatendiendo.