Fortalecido. Educación afirma que el proceso de acreditación de colegios, que sustituye al de categorización, presenta un fortalecimiento de criterios, estándares e indicadores.

“A nuestro juicio, la normativa está ajustada a los parámetros que establece la ley.”
Salvador Sánchez Cerén
vicepresidente de la República y ministro de Educación
“Tenemos identificados de 12 a 15 parámetros, pero un colegio debe tener por lo menos extintores.”
Ábner Hurtado
director general del Cuerpo de Bomberos de El Salvador
Proceso para acreditarse
A grandes rasgos, estos son algunos pasos que los colegios privados deberán cumplir para acreditarse:
La evaluación estará a cargo del Departamento de Acreditación Institucional de la Dirección Nacional de Educación. Este establecerá normas, requisitos y procedimientos a seguir, así como los periodos de visitas a los colegios privados.
Para proceder a la evaluación es necesario que el centro educativo cumpla con los aspectos legales como acuerdos, documento probatorio de calificación del lugar por la OPAMSS y certificación de Bomberos.
De no cumplir con los anteriores requisitos, se otorgará un plazo de 90 días para subsanar y realizar los trámites pertinentes. Este plazo inicia a partir de la visita del técnico evaluador. De no cumplir, Educación se reserva el derecho de cierre definitivo del colegio.
La acreditación tendrá una vigencia de cinco años, tras los cuales se realizará una nueva evaluación. Las instituciones acreditadas con observaciones recibirán la certificación para tres años.
A los colegios que no logren acreditarse se les extenderá un permiso transitorio de dos años. Deberán presentar en 90 días un plan de mejoramiento.
8.0
Ponderación mínima para obtener la acreditación.

 

El Ministerio de Educación (MINED) descalificó ayer los señalamientos de la Asociación de Colegios Privados (ACPES) relacionados con los supuestos problemas que acarrearía el nuevo proceso de acreditación –que sustituye al de categorización–, así como la falta de consulta para implementarlo a partir de 2011.

“Me he reunido ya con ellos y también en el ministerio han tenido la oportunidad de platicar con el Departamento de Acreditación y la directora nacional de Educación, pero los vamos a recibir próximamente. La Ley General de Educación establece los procedimientos de acreditación”, aseguró Salvador Sánchez Cerén, vicepresidente de la República y ministro ad honórem de Educación.

Los directivos de la ACPES han expresado sentirse “consternados” por la noticia de implementar el proceso de acreditación, aún cuando no se desarrollaron mesas de trabajo para analizarlo, pero reconocen que sí hubo encuentros con las autoridades de Educación.

La jornada de consultas entre los directores de colegios privados y las autoridades inició el jueves pasado y terminaría el viernes próximo. En todo el país hay 896 colegios privados.

En estas reuniones se informa sobre el instructivo para la acreditación de centros educativos privados, y sobre el manual de aplicación de dicho instructivo. Ambos pueden consultarse en la página web del MINED.

La ACPES asegura que para proponer el nuevo sistema de evaluación fueron convocados 20 colegios por zona (occidental, central y oriental), que no pudieron tener a mano el respectivo documento.

Sánchez Cerén recordó ayer que los colegios privados y las universidades deben ser regulados por el Estado “porque la educación no puede ser con fines de lucro, no puede utilizarse para lucrarse”.

Agregó que el Estado es la entidad encargada de velar porque la enseñanza académica que se brinde esté acorde a la política educativa del país, cumpliendo requerimientos mínimos.

Instancias como la OPAMSS y el Cuerpo de Bomberos de El Salvador tendrán también participación en la verificación del cumplimiento de ciertas exigencias (ver nota secundaria).

El proceso de acreditación contempla seis criterios ponderados: programas educativos complementarios, planificación y organización institucional, programas de desarrollo curricular, evaluación de los aprendizajes, infraestructura y recursos físicos, y servicios docentes.

Cada criterio tiene una ponderación máxima que totaliza 10, y una ponderación mínima a cumplir que suma 8.0. Los centros educativos que alcancen una calificación de 8.0 a 10 en la evaluación se calificarán como instituciones acreditadas; los que obtengan entre 6.5 y 8, como acreditadas con observaciones; y las que alcancen una calificación menor a 6.5, como no acreditadas.

La ACPES asegura que dicho sistema de evaluación castigaría a los colegios privados porque las exigencias son difíciles de cumplir tanto en plazos como en recursos.

El manual de aplicación del instructivo establece que el proceso de evaluación se efectuará en el primer semestre del año, con visitas que durarían un día pero con posibilidades de prolongarla si los técnicos lo consideran necesario.

Finalizado el proceso de evaluación a la totalidad de colegios privados, el Departamento de Acreditación Institucional de la Dirección Nacional de Educación tendrá un plazo máximo de 60 días para comunicar los resultados.

Para el titular del MINED, a la fecha los representantes de colegios privados no han presentado algún “razonamiento válido” para modificar la normativa de acreditación, la cual está ajustada a los parámetros que establece la ley.

Con todo, está dispuesto a escucharles y analizar las observaciones que surjan de los futuros encuentros y que ameriten plasmarse en la normativa.

Además, desestimó las razones –entre estas, económicas– presentadas por la ACPES relacionadas con cierre de colegios que no pudieran cumplir con la evaluación.

“Ellos plantean que la cantidad de alumnos ha disminuido, pero no (es) por la normativa, (sino) por la situación económica del país, y además que la educación pública ha abierto oportunidades”, indicó el vicepresidente.

Entre estas oportunidades están la gratuidad de la enseñanza y la dotación de paquetes escolares y de alimentación, por ello los padres prefieren enviar a sus hijos al sistema público de educación.

De hecho, el MINED estima que en 2010 la colegiatura se incrementó en 22,400 estudiantes a raíz del beneficio de los paquetes escolares (que incluyen zapatos, uniforme y útiles), aunque analistas consideran que dicho incremento podría deberse a una demanda natural.

En el criterio 5 se establece entre los indicadores que la dimensión estándar de las aulas, así como por área de recreo, debe ser de un metro cuadrado por estudiante.