Instalados. Los vendedores de pólvora ya se instalaron en el parque Centenario. La polémica por la venta de pirotécnicos sigue siendo discutida, pero no se habla de una prohibición completa. Ya se restringen algunos productos considerados peligrosos.

“Quema y es peligrosa. No tendría que existir. Pienso que tendría que prohibirse por completo. No solo es el gasto que genera sino que el daño que ocasiona en las personas.”
María Isabel Rodríguez
ministra de Salud
“La tendencia de niños quemados con pólvora lógicamente tendría que aumentar conforme aumenta la quema de pólvora. Tendría que estar prohibida por completo.”
Guillermo Lara Torres
subdirector del Bloom
Datos del hecho
70%
de los niños quemados tuvo el accidente de la pólvora al momento que la encendía, notificó el Hospital Bloom.
Pólvora peligrosa

Aunque hay una fuerte campaña para tratar de evitar quemaduras con pólvora, no hay una propuesta concreta para prohibir la venta. Solo la ministra de Salud pidió que se prohíba por completo. Gobernación y Asamblea manejaron la situación con paños tibios.

Cada final de año se escuchan voces recurrentes de que la pólvora debería prohibirse, lo anterior como única forma para evitar que las personas se quemen, sobre todo los niños.

Muchas voces, pero nadie toma la batuta para promover una ley que evite la comercialización masiva de pirotécnicos en el país. Este año, a excepción de los anteriores, los diputados de la Asamblea Legislativa no promovieron la prohibición. El tema no se discutió en el pleno, según fuentes de la legislatura.

La ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, fue tajante al decir que la pólvora provoca lesiones, en ocasiones, irreversibles. El ministro de Gobernación, Humberto Centeno, contrario a su homóloga solo habla de precaución ante la quema; curiosamente, es su cartera la encargada de lidiar con pirotécnicos.

El conteo de personas quemadas por pirotécnicos inició el 1.º de noviembre. Hasta el jueves 16 de diciembre, las cifras apuntaban 14 atenciones por esa causa.

La cifra iguala a la reportada en 2009, en el mismo lapso de tiempo. “Quema y es peligrosa. No tendría que existir. Pienso que tendría que prohibirse por completo”, afirmó Rodríguez. Al cierre de 2009, Salud reportó 16 casos más. En total, 166 personas cambiaron sus festejos de Navidad y fin de año para buscar atención en un establecimiento público de salud, luego de que resultaron quemados con estrellitas, fulminantes o silbadores, estos últimos aún se comercializan a pesar de estar prohibidos por la ley.

Del universo asistido, 30 fueron niños atendidos en el Bloom. Los cohetillos y los morteros fueron los artefactos con los que más se lastimaron, se contabilizan 24 y 38 atenciones por esa causa, respectivamente.

“Es un artefacto con fuego y quema. Desde allí se convierte en un factor peligroso”, resumió el teniente Damián Rivas, jefe de la Unidad de Prevención y Seguridad de Incendios del Cuerpo de Bomberos.

Bomberos, dependiente del Ministerio de Gobernación, debe avalar los puestos y vigilar ante la posibilidad de incendios. Centeno dijo que decomisarán toda la pólvora que no se venda en puestos autorizados, pero no se pronuncia por una prohibición completa. El ministro llama la atención de los padres para vigilar a los hijos, pero lejos de un pronunciamiento de rigor para prohibir la venta de pirotécnicos, gestionó ante la Asamblea Legislativa la exención del pago que los vendedores hacen a los bomberos por la vigilancia en los puestos. Fue el único momento en que la legislatura también tocó el tema de la pólvora. Llamados y más llamados para cuidar a los niños, pero cero hechos concretos para la prohibición.

“La tendencia de niños quemados por pólvora lógicamente tendría que aumentar conforme aumenta la quema de pólvora. Tendría que estar prohibida por completo”, aseguró el subdirector del Bloom, Guillermo Lara. No debería de existir ningún tipo para uso popular, sino que debería de ser un uso restringido, añadió.

La aseveración del médico choca con la dualidad en las expresiones del ministro Centeno, quien llama a la prevención, pero gestiona la anulación de pagos y facilita de esta forma las ventas.

Que un adulto encienda los artefactos es el consejo constante. El 70% de los niños se quemó encendiendo pólvora. Las bromas también están a la orden del día. Al 7% de los quemados les tiraron un silbador en las denominadas guerras de cohetes. El 14% de niños que se quemó el año pasado fue al observar una demostración.

No hay pirotécnicos menos peligrosos que otros, aclaró el miembro de los bomberos, institución que dirige la campaña de prevención contra quemaduras: “Navidad sin niños y niñas quemadas” es el emblema.

Que no haya menores de edad en los puestos de venta es una regla de oro que están siguiendo los comerciantes autorizados. Herminia Lazo, vendedora de pólvora, ubicada en el parque Centenario de San Salvador, asegura que cuando no es necesario las personas no llevan a sus niños a la concentración de las ventas.

El jueves, un total de 60 puestos fueron abiertos en el lugar. Ese día, inmediatamente terminó de ordenar la venta, dos personas se acercaron a comprar pirotécnicos. “Esa es buena señal a pesar de que en otros años se ha vendido menos”, fue la expresión de la comerciante, que heredó el rubro de su abuelo.

Enfatizar en las medidas preventivas también es el trabajo de Herminia. Bomberos inspeccionó 91 lugares autorizados, ubicados en diversos puntos del territorio salvadoreño, pero es obvio que durante las fiestas habrá muchos más puestos que se quedaron sin revisión en los 262 municipios, y donde a lo mejor no alcance la amenaza del ministro Centeno de decomisar la pólvora.

En el país existen siete fabricas autorizadas para elaborar pirotécnicos; sin embargo, la Policía Nacional Civil identificó 13 lugares ilegales de fabricación y comercialización. Aún así hay más pólvora en la calle.