Capacitación. El Gobierno busca que quienes reciben la transferencia monetaria también puedan integrarse al mercado laboral ya capacitados.

“Hicimos un piloto y estamos ya por iniciar el proceso de capacitación en PATI-AID y el PATI-Banco Mundial.”
Joel Morán
director ejecutivo del INSAFORP
Con paquetes escolares
El INSAFORP también acompaña el programa de dotación de paquetes.
Junto a otras instituciones del Estado además forma parte del grupo que contribuye a la ejecución de la entrega de uniformes, útiles escolares y zapatos.
Su aporte se concentra en la capacitación que brinda a los proveedores; entre ellos zapateros artesanales y costureras.
A escala nacional, los 658 cursos del INSAFORP se imparten en 33 centros de capacitación.
La inclusión social, equidad de género, formación modular en horarios flexibles, cobertura nacional y cofinanciamiento empresarial son algunas de las características de los programas impartidos.
16,000
personas a capacitar con el PATI-AID.
40,000
personas a capacitar con el PATI-BM.
$100
por persona mensualmente con el PATI.
$50
millones aprobados para el PATI en 2011.

social

La segunda fase del Programa de Apoyo Temporal al Ingreso (PATI) tendrá el acompañamiento del Instituto Salvadoreño de Formación Profesional (INSAFORP), como ocurrió este año con la fase piloto ejecutada en San Martín (San Salvador) y Ahuachapán.

“En el contexto de una agenda de país hemos estado participando en el PATI, hicimos un piloto y estamos ya por iniciar el proceso de capacitación en PATI-AID y el PATI-Banco Mundial (BM)”, informó Joel Antonio Morán, director ejecutivo del instituto.

Dicho programa es impulsado por la Secretaría Técnica de la Presidencia y ejecutado por el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL), con financiamiento del Gobierno, de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (AID) y el BM.

La donación realizada por la AID asciende a $14 millones, y la del BM a $37.2 millones, ambos para ejecutar los dos componentes del programa: transferencia monetaria y capacitación.

El propósito es proteger temporalmente los ingresos de jóvenes y mujeres entre los 16 y 24 años de edad en hogares urbanos pobres y vulnerables, al entregarles $100 cada mes durante un semestre.

La Asamblea Legislativa aprobó en agosto pasado $50 millones para ejecutar la segunda fase en 25 municipios del país; el FISDL ya firmó un convenio con 11 gobiernos locales.

Con la capacitación en la segunda fase se buscará insertar laboralmente a los beneficiados del PATI, característica que vuelve al programa el primero en su naturaleza a escala mundial.

Bajo el PATI-AID se proyecta capacitar a 16,000 personas, en dos años, en 11 municipios afectados por la tormenta Ida; mientras que con el PATI-BM unas 40,000, durante tres años, en municipios pobres y con altos niveles de inseguridad social.

En la fase piloto, 613 beneficiados económicamente finalizaron las capacitaciones brindadas por el INSAFORP, principalmente en cursos para el autoempleo.

Para la segunda fase del programa gubernamental la mayor apuesta será el emprendimiento y la remuneración laboral, sin descuidar el autoempleo.

“Antes de dar una capacitación diseñamos dos diagnósticos: el de identificación de oportunidades de negocio y empleo con los actores locales. El PATI solo se puede hacer en coordinación con las municipalidades”, explicó el director ejecutivo del INSAFORP.

La institución también participa en el programa de paquetes escolares, implementando dos enfoques (institucional y presidencial), en consonancia con los esfuerzos conjuntos enmarcados en el Plan Quinquenal 2010-2014.