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Deterioro. Las máquinas de lavander

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Deterioro. Las máquinas de lavander
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22
proyectos piloto en la Escuela Inclusiva de Tiempo Pleno.
$175
millones necesarios para lograrlo.
Algunos de los proyectos
El Ministerio de Educación basa su plan social en siete proyectos que son claves.
La dotación de útiles, uniformes y zapatos que se implementa desde el año anterior hasta sexto grado en todas las escuelas del país.
Un estudio de las escuelas y su uso, se trata de dar un uso óptimo. Hay escuelas subutilizadas y otras saturadas dice el ministro, la idea es optimizar estas por zona o núcleo.
El proyecto completo es Escuela Inclusiva de Tiempo Pleno, se ejecuta en 22 proyectos piloto. Se busca extender el horario escolar a la tarde y que en la jornada vespertina se incluyan artes, deportes, tecnología, y otros.
Trata de cubrir el porcentaje del país analfabeto. Ya se logró, desde la administración pasada, la universalización de la primaria, cubierta en el 98%, pero es necesario lograr el mismo porcentaje en el tercer ciclo (56%) y bachillerato (49%). Se debe cubrir un gran porcentaje de adultos analfabetos.

social

“Queremos que se vuelva a fomentar la identidad de las escuelas, sus valores, sus raíces.” La frase del ministro de Educación, Salvador Sánchez Cerén, matiza el plan social educativo de la nueva administración en el MINED. Más allá de los problemas económicos, de seguridad, sociales y hasta de infraestructura, el funcionario asegura que se debe humanizar los centros escolares nuevamente.

Siete programas –número cabalístico– son los llamados a terminar con lo que el ministro llama el rezago de la educación: educación inicial, alfabetización, Escuela Inclusiva de Tiempo Pleno, infraestructura, paquetes escolares, alimentación y nuclearización, todos relacionados entre sí.

“Todo tiene un gran objetivo, que es el salvadoreño que queremos formar, queremos una educación para la vida que prepare con conocimientos, actitudes, aptitudes, habilidades y valores morales a los jóvenes”, explica el funcionario.

A los programas se añade la extensión de lo que antes era el Viceministerio de Tecnologías Educativas y que ahora es de Ciencia y Tecnología, para Sánchez Cerén es importante que los jóvenes reciban desde temprana edad el componente científico. Los campos de laboratorios en las escuelas asoman como un reto a tener en cuenta para el futuro cercano.

Los siete programas están todavía más lejos, según el funcionario, que el plan 2021, que “estaba más para actualizar el rezago del analfabetismo en el país, pero la cobertura no está completa. Se ha logrado la universalidad en primaria, pero en tercer ciclo hay un 56% que no asiste a la escuela y en educación media un 49% y en los estudios superiores es mínimo”, explica para enfatizar que hay mucho camino por recorrer, lo que sí destaca es que casi toda América Latina ha resuelto la universalidad hasta sexto grado.

Los obstáculos

La inseguridad surge como primera causa para entorpecer el adecuado desarrollo escolar, algo sobre lo que ya tiene puestas sus manos el ministerio, más allá del plan de seguridad –tan cuestionado– firmado con la Policía. Hacer una campana nacional de sensibilización que movilice todos los sectores del país es la apuesta del Consejo Nacional de Educación. Más allá está también el tiempo de ejecución. Hasta ahora son 22 proyectos en escuelas piloto los que ya se desarrollan, se trata de ir paso a paso, dice el ministro, pero hay otro problema más de fondo, el factor económico, solo Escuela Inclusiva de Tiempo Pleno necesita unos $175 millones para poder funcionar de manera completa.

“La visión no la vemos a corto plazo, sino como una estrategia que se produzca con el cambio generacional, a las proyecciones del plan quinquenal se le tiene que poner un determinado componente, pues muy difícilmente se puede dejar, en estos cinco años, todo el sistema establecido”, asegura.

Lo que se pretende con estos cinco años de la nueva administración del MINED es dejar las bases, las políticas, los programas y los nuevos contenidos curriculares para darle sostenibilidad al programa.

La otra cara es la crisis económica del país y Sánchez Cerén lo dice sin reparos: “Debe ajustarse a la realidad económica. El país no está en una situación de bonanza para aspirar a una mayor inversión en la educación”.

Lo que esta cartera de Estado ha proyectado es que las 22 escuelas piloto sigan financiadas por la cooperación italiana y buscar más fondos de los cooperantes internacionales, pero para largo plazo.

De lo que se trata, según el funcionario, es que a través de un proceso gradual se vaya validando las políticas de los diferentes programas implementados, se trata de verificar dónde están los fallos, cuáles son los problemas y realizar los ajustes necesarios.

“Toda la visión tiene que estar basada en la realidad del país y esta realidad no tiene todos los recursos (económicos) para en cinco años establecer el sistema”, dice.