Foto por Archivo

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Esta mañana, las personas que se tomaron, por más de tres meses (desde el 11 de enero de 2012), Catedral Metropolitana de San Salvador entregaron el templo católico, luego de sostener una reunión con el procurador para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), Óscar Luna, y Monseñor Gregorio Rosa Chávez.

Con el toque de las campanas de la iglesia y una visita a la cripta de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, se concretó el acto de entrega de las llaves del templo, ubicado en el centro de San Salvador.

Para desalojar el templo, los manifestantes solicitaron a la PDDH que intervenga, ante el Gobierno, para que las peticiones sean cumplidas y no olvidadas, detalló Rosa Chávez.

Los protestantes exigen incorporar a algunos empleados de la Policía Nacional Civil (PNC) que fueron removidos sin el proceso debido, según los manifestantes, además pieden el reinstalo de Luis Alberto Ortega de la Asamblea Legislativa, entregar cuotas alimenticias a los vetranos de guerra u familiares, entre otras peticiones, que serán estudiadas en una comisión creada, donde se incluyen iglesias, Ejecutivo y manifestantes.

La fecha de la primera reunión no fue anunciada.

Desde la toma de la iglesia, en el lugar no se celebran misas, actos religiosos e incluso, esta recién pasada Semana Santa permaneció cerrada, celebrando la mayoría de actos en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, la segunda más importante en el centro de San Salvador.

La jerarquía católica tachó de “sacrilegio” la toma del templo y solicitó que este tipo de actos se eviten en próximas protestas.