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Motoristas de las rutas 41-E y 43 realizaron un paro parcial de labores ayer, por temor a sufrir atentados de parte de pandillas por no pagar los $300 que estas les exigen semanalmente.

Aproximadamente nueve de las 26 unidades que tiene la ruta 41-E prestaron el servicio a partir de las 11 de la mañana, pero ninguna de las 11 unidades de la ruta 43 atendió a los usuarios.

“Los que andan trabajando andan dispuestos a que los maten”, dijo un motorista de la ruta 41-E, la cual hace su recorrido desde Soyapango hacia San Salvador.

Un directivo de dicha ruta, quien prefirió el anonimato, comentó que desde el domingo una “nueva pandilla” comenzó a exigirles el pago de $300 por semana en concepto de “renta”, y amenazaron a los motoristas si no accedían a cancelar.

“Ayer (martes) en la mañana vinieron a bajar a la gente de un bus y no lo dejaron salir. En la tarde agarraron a balazos una unidad que estaba parqueada”, indicó el transportista.

Las rutas son objeto de extorsiones desde hace algún tiempo, pero en menores cantidades. Motoristas y empresarios resienten la falta de apoyo de parte de la PNC en el combate a estos ilícitos, que afectan al sector.