El ministro de Gobernación, Ernesto Zelayandía, recordó ayer a los diputados de la Asamblea Legislativa que sigue pendiente la aprobación de la iniciativa de prohibir la compra y manipulación de productos pirotécnicos por menores de edad y establecer sanciones penales para los padres que compren o permitan que sus hijos manipulen pólvora.

Durante las festividades de fin de año de 2011, resultaron con quemaduras 181 personas, de las cuales 46 eran menores, de entre cinco y nueve años de edad.

“Vender explosivos debe ser altamente regulado y eso es lo que nosotros estamos anunciando, no eliminando la pólvora, sino regulando estrictamente en función de la defensa de los intereses de los niños”, agregó.

Gobernación mantiene una mesa de discusión con productores y comerciales de pirotécnicos. “Reconocemos que es una actividad económica, pero que debe ser estrictamente supervisada y controlada”, manifestó el titular del ramo.

En lo que resta del año, la cartera reforzaría las campañas de sensibilización en las escuelas, para que los menores no compren o manipulen pólvora.

“Estoy consciente de que la ley no va a resolver el problema, pero va a dar mejores instrumentos al sistema de Protección Civil para que actuemos con mayor rigidez”, dijo el funcionario.