Los transportistas siguen a la espera de que el Ministerio de Justicia y Seguridad les presente un plan de apoyo para el sector. Varias rutas de buses y microbuses, como la 115 de Tonacatepeque (San Salvador), han realizado paro de labores por temor a las amenazas recibidas por parte de grupos delincuenciales que exigen el pago de la denominada renta.
Para los empresarios, la inseguridad que afecta al sector incide en que no haya personas interesadas en trabajar como conductores del transporte público de pasajeros.
Nos estamos quedando sin mano de obra debido a que la gente no quiere trabajar en un sector demasiado inseguro, donde están matando a la gente, a los motoristas, a los cobradores, a los transportistas, expresó Rodrigo Contreras Teos, presidente de la Cámara Salvadoreña de la Industria del Transporte (CASIT).
En lo que va del año, el sector contabiliza 27 empleados asesinados. Los dirigentes aseguran que el tema de las extorsiones ha aumentado en los últimos meses.
Pedimos esfuerzos conjuntos con el Gobierno, con Seguridad, para que motoristas y cobradores también tengan mejores niveles de seguridad, a tal grado que cuando tengamos la escuela y tengamos nuevo personal, la gente llegue a trabajar en un sector que sea más seguro, añadió Contreras.