El centro como inspiración
Escrito por Blanca AbarcaDomingo, 26 julio 2009 00:00
El capitalino cine Libertad, con sus detalles Art Decó parapetados por ventas de artículos inservibles y rostros de desempleados urgidos de pan, se ha convertido en la fuente de inspiración de un grupo de amantes del cine y la publicidad, que se ha lanzado a producir un cortometraje de ficción en el corazón de San Salvador, una de las ciudades más violentas de El Salvador.
El proyecto cinematográfico se titula “Cinema Libertad”, cuyo guión y dirección son de la autoría dEl Salvadoreño Arturo Menéndez, un joven cineasta y publicista que ha estado tras la serie documental “Crónicas” –que se exhibió hace un lustro por el Canal 12–, el corto de ficción “Paravólar”, así como el documental “U2 Vení in the name of El Salvador”, entre otros proyectos.
La cinta, de unos 20 minutos de duración, cuenta la historia de cómo un niño y una niña le devuelven la vida a la vieja sala de cine de San Salvador, la cual está habitada por prostitutas, payasos, vagabundos y gente necesitada de hogar. (En la realidad, el ingreso al edificio está vetado y se requiere de una autorización del Ministerio de Hacienda.)
Por medio de un rayo de luz del sol y un poco de imaginación, los chiquillos aprenden a contar historias con sombras, haciendo olvidar y olvidándose ellos mismos de sus duras realidades. Un efecto que a menudo fomenta el cine.
La parte más difícil
Edgard Aquino, de 12 años, quien interpreta a Nacho, y Tatiana Grande, de 10 años, quien encarna a Ela, son los protagonistas.
El casting de los pequeños fue, a juicio del director, una de las fases más difíciles.
La selección obedeció, más que a sus dotes actorales, a la capacidad de transmitir una energía que Menéndez necesitaba para sus personajes, aunque reconoce que ambos han demostrado talento al momento de memorizar sus parlamentos e intervenciones.
En “Cinema Libertad” también participan experimentados actores, como Leandro Sánchez, Regina Cañas, Patricia Rodríguez, Salvador Solís, Juan Carlos Mejía y David Acuña.
“‘Cinema Libertad’ es un homenaje a los viejos cines de El Salvador que ahora están convertidos en bodegas, iglesias o en lugares abandonados”, resume el productor ejecutivo Carlos Figueroa de la firma Meridiano 89, quien recuerda al cine Libertad como una de las mecas del cine salvadoreño durante el recién pasado siglo.
El proyecto, cuenta Menéndez, surgió en 2008 después de divisar la ciudad desde un billar del céntrico portal La Dalia.
El guión de esta cinta estuvo en el sexto lugar del Premio Berlín Ahora, la competencia para cortometrajes del Campus de Talento del Festival de Cine Berlinale (Alemania).
La filmación –que duró cinco días no consecutivos– se realizó entre la plaza, el cine Libertad y calles aledañas a finales de junio e inicios de julio.
El rodaje se llevó a cabo justo en las tres semanas en las que la Policía Nacional Civil (PNC) reportó 10 asesinatos en el centro capitalino. En El Salvador, a diario son asesinadas un promedio de 12 personas. En lo que va de este mes, más de 250 crímenes ha sido cometidos con armas de fuego y objetos cortopunzantes en diferentes puntos del país.
“La violencia antes solo se veía en las películas; ahora la violencia saltó de la pantalla y está en las calles”, dice Figueroa.
“En esa parte de San Salvador estamos acostumbrados a no caminar, por las ventas y la inseguridad, pero sí se puede caminar y disfrutar la belleza arquitectónica, aunque las ventas o la suciedad le van cercando el paso”, cuenta Menéndez.
Al pelotón de producción, unas 25 personas, no le pasó absolutamente nada durante la grabación, a pesar de llegar con cámaras de video, lámparas, monitores, micrófonos, cables y toda una suerte de artificios tecnológicos al tan temido centro.
“Nunca tuvimos ni una leve sospecha de que ‘nos iban a poner’”, cuenta Menéndez.
El equipo incluso hasta cerró un par de calles durante un fin de semana para captar una serie de imágenes en medio del pandemónium urbano.
“Dentro del caos hay belleza”, insiste Menéndez, quien prefirió filmar escenas en contra picada en los edificios cercanos para aislar la contaminación visual por publicidad y las ventas callejeras.
“Solo basta ver hacia arriba para ver la belleza del centro”, remata Francisco Moreno, director de fotografía del corto, para quien capturar el interior del cine Libertad fue uno de los más grandes desafíos dentro de la breve cinta.
En la cinta, en la que hasta ahora se han invertido unos $55,000 (y la cuenta sigue creciendo), se han involucrado las casas productoras salvadoreñas Unos Cuantos Perros, Meridiano 89 y Freelance Studios. La posproducción del sonido correrá a cuenta de la compañía colombiana Piso 53 Audio, que trabaja en soundround.
La película está en la fase de posproducción. Los creadores esperan exhibir la cinta en agosto y no descartan mostrarla en los circuitos de cines capitalinos en el último trimestre de 2009. La participación en festivales regionales e internacionales también está en las cuentas.
A pesar de que “Cinema Libertad” aún no ve la luz pública, el proyecto ya cuenta con una legión de fanáticos. Más de 600 personas siguen de cerca la evolución del proyecto desde la red social Facebook, donde se pueden consultar avances de la producción.

















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