Balas borraron 38 sonrisas
Escrito por Loida MartÃnez AvelarJueves, 10 septiembre 2009 00:00
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Unos 37 pupitres han quedado vacÃos este año a escala nacional. Treinta y siete padres han llorado a sus hijos en 2009 a causa de los fallecimientos de menores ocasionados por las balas.
El nombre de Miguel Guirón, menor de nueve años que murió luego que una bala atravesara su cabeza, también formará parte de los números que reflejan los Ãndices de violencia que vive el paÃs, por lo que se suman 38 muertes. Sin embargo, no se han contado los que fallecieron en agosto y primeros dÃas de septiembre, lo que deja un subregistro.
En promedio, cinco infantes fallecen cada mes. Ataques directos a familiares y vecinos cercanos o balas perdidas están acabando con sus proyectos, sueños y sonrisas. Vidas borradas por el plomo.
Las estadÃsticas del Instituto de Medicina Legal no mienten. La inocencia infantil también ha sido destrozada por armas de fuego.
De enero a julio del presente año, 37 niños entre cero y 12 años, edad escolar, han sido asesinados en todo el paÃs tras haber sido vÃctimas de las balas, según datos proporcionados por el jefe de estadÃsticas de Medicina Legal, Fabio Molina. Son 30 niños y siete niñas. Con Miguel 38.
Ni el hogar es un lugar seguro para los menores. Fue precisamente en ahà donde Miguel fue impactado por un proyectil 45 milÃmetros, según resume el reporte policial de la delegación de Apopa.
El infante se encontraba con su madre en su casa de la colonia Santa LucÃa, de Apopa, cuando un grupo de sujetos disparó a quemarropa. Nada pudieron hacer las paredes de su vivienda.
Historias de violencia como la que ocurrió en la casa del pequeño se reproducen año con año. El número de menores asesinados hasta julio está a punto de alcanzar la cifra de los 12 meses de 2008, cuando fallecieron 44 menores, del total de 96 que murieron por causas violentas.
Hay 36 niños y ocho niñas menos en el paÃs, cantidad que bien podrÃa llenar un salón de clases en una escuela pública.
Preocupa a los médicos y a los forenses de medicina legal, porque aún faltan por contabilizar cinco meses de 2009. Extraoficialmente se supo que en agosto ya murieron dos infantes por impactos de bala, con Miguel se suman 40.
Miguel, el niño que fue asesinado el martes por la noche, no provocó a nadie ni tampoco andaba de noche en un lugar solitario. El menor estaba en casa cuando su hermano mayor —de quien se desconoce el nombre, la edad y el oficio— se refugió en su hogar, porque unos sujetos lo perseguÃa, según dicta la información de la delegación de la PolicÃa de Apopa.
El saldo fatal de aquella persecución es la muerte del menor y la lesión de su madre, quien también recibió un impacto de bala en el glúteo.
La Cruz Roja fue la encargada de trasladar a los heridos.
Por la gravedad de su lesión en el cráneo, el infante solo pudo resistir 30 minutos más luego de recibir asistencia médica en el Hospital de Niños BenjamÃn Bloom. Falleció después de las 8:00 de la noche.
Más asistencias
Y precisamente en la sala de emergencia de ese nosocomio en la que también es notoria la frecuencia con que llegan los menores lesionados con arma de fuego.
Las cifras ya superaron al total de casos atendidos en 2008, cuando fueron 18 los infantes recibidos por esta causa.
La epidemia de las balas también ha llegado al Bloom. De enero a julio, 21 menores han sido atendidos en emergencia, después de haber sido alcanzados por balas de diversos calibres.
Solo en enero, cinco niños fueron recibidos en el hospital especializado tras ser heridos con balas. En febrero, un niño de La Unión, también murió en el Bloom por un impacto de bala en la cabeza.
Mientras las cifras continúan llenando de luto en la ciudad y el paÃs, en teorÃa, la ley general de la niñez y la adolescencia continúa en pausa mientras se cumple el tiempo de entrada en vigencia, tras su publicación en el diario oficial. Será hasta marzo de 2010.
El acuerdo aprobado por la Asamblea Legislativa apunta que en el año en curso, el Estado debe crear las instancias necesarias que permitirán implementarla.
Mientras tanto, los niños siguen siendo los protagonistas involuntarios de las cifras frÃas que engrosan las listas de Medicina Legal y la PolicÃa.
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Los números que asustan
Los casos de menores heridos de bala siempre son manejados con hermetismo. Los padres, pacientes y médicos tienen miedo de dar detalles. La PolicÃa conoce las historias y Medicina Legal las cifras.
Convenio PGR-Bloom Los menores lesionados por arma de fuego también estarán contabilizados entre las estadÃsticas de la ProcuradurÃa General de la República, que firmó un convenio con el Hospital de Niños BenjamÃn Bloom para llevar un informe detallado que permita brindar atención adecuada y oportuna a los pequeños que han sido afectados.
Ataques directosPor relatos de los padres de los menores heridos, se han recopilado testimonios de que los infantes que han sido vÃctimas por ataques directos tienen edades entre nueve y 11 años. Los padres aseguran que los móviles están vinculados a la peligrosidad de las zonas donde viven.
Balas perdidasLas balas perdidas también terminan con las vidas de los niños. Evelyn, una menor de 12 años, permanece ingresada en el Bloom, luego de que una bala perdida la hirió en su médula ósea y la dejó cuadrapléjica. La infante ha sido sometida a un tratamiento de células madre para que recupere movilidad.
Un solo titulods
El último fenómeno de este tipo
Cifras
38
menores han muerto de enero a julio por arma de fuego.
44
Niños murieron en 2008 por homicidios con balas, según Medicina Legal.














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