Con pocos alimentos en los albergues
Escrito por Liz Aguirre/Loida Martínez/ Gabriel Labrador/Fernando RomeroMartes, 10 noviembre 2009 00:00
La lentitud en la entrega de alimentos para los damnificados por las lluvias ha sido el común denominador en los albergues habilitados a raíz de la emergencia provocada por el paso del huracán Ida por el país.
En el albergue del Centro Escolar Antonia Galindo, en el municipio de San Vicente, ayer por la mañana personas particulares se organizaron para preparar el desayuno. No había ayuda gubernamental, sino que los vicentinos aportaron frijoles, huevos, pan, café y leche para alimentar a los 367 albergados.
Lo mismo había sucedido el domingo: frijoles, macarrones y arroz en leche fueron parte del almuerzo repartido a las 3 de la tarde. A los más chicos, personas altruistas les habían llevado galletas y jugos.
Mientras, en el albergue ubicado en el polideportivo, también de la ciudad de San Vicente, ayer a las 7 de la mañana se repartió el desayuno que particulares les llevaron a los 364 damnificados.
Carlos Urquilla, de la Secretaría de Inclusión Social, reconoció que la gobernación de San Vicente recibió 3,600 huevos y 1,536 latas de atún hasta la tarde.
En total, esta dependencia estatal ha repartido, desde el 7 de noviembre (en el cantón Pavana, de La Unión), 51.4 toneladas métricas de alimentos.
Menos suerte tuvieron los 167 habitantes damnificados –incluidos 100 niños– del cantón Melara, en La Libertad, que se vieron afectados por el desbordamiento del río Huiza y que fueron alojados en el Centro Escolar Eduardo Guirola.
Ayer hasta las 11 de la mañana nadie les había proporcionado alimentación.
La Alcaldía de La Libertad solo les proporcionó el desayuno, el almuerzo y la cena del domingo; no dio aviso si seguiría brindando el apoyo alimenticio, aseguraron los damnificados.
La preocupación era evidente en el rostro de los afectados por la cantidad de niños que hay en el lugar. Estas personas perdieron todas sus pertenencias.
Mientras, en cuatro albergues del departamento de La Paz, ubicados en San Pedro Masahuat, la comida la provee, por ahora, la alcaldía local; sin embargo, ayer a la media tarde, los responsables de algunos refugios manifestaron que la comida y el agua estaban escaseando.
En la escuela de Astoria, por ejemplo, la comida brindada por la alcaldía solo alcanzaba hasta la cena de anoche. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) realizaba ayer un sondeo para verificar las estadísticas brindadas por Protección Civil y con esos datos proyectaban que brindarían dosis nutritivas en los próximos días y otros alimentos.
En otro de los albergues en La Paz, el del centro escolar ubicado en Los Islotes, siempre de San Pedro Masahuat, lo que faltaba era el agua. “Por suerte ahí tengo mi poquito de agua, la estoy guardando, pero aquí no tenemos más. Comida sí, pero necesitamos el agua”, decía Marta Delia Castro, de 57 años y originaria de la comunidad San Carlos número 1, ubicada en la carretera que va hacia la Costa del Sol.
En los albergues y las zonas afectadas de La Paz es común que la comida la preparen los habitantes de los poblados vecinos. En Las Hojas, los camiones que hacen viaje suelen llevar a las mujeres con sus depósitos y ollas llenos de comida.
La respuesta del Gobierno ha sido más eficiente en el tema de salud. Ayer, cinco brigadas del Ministerio de Salud llegaron a los albergues de San Vicente para vacunar a los damnificados contra el tétanos, principalmente.
El primer consolidado de Salud apunta que durante el primer día de la emergencia se proporcionaron 2,233 consultas. Infecciones respiratorias, diarreas, conjuntivitis e inflamaciones en la piel son los principales males.
Los doctores han puesto énfasis en los casos relacionados con enfermedades respiratorias para evitar crear las condiciones que ocasionen un segundo repunte del virus de la gripe A (H1N1).
Pedro Antonio Martínez, médico director de la unidad de salud de San Vicente, explicó que los usuarios del albergue serían examinados porque en estos casos las enfermedades más comunes son de la piel, conjuntivitis, diarrea e infecciones respiratorias.
Los tres albergues habilitados en La Libertad contaron con médicos y una promotora de salud.
En dichos lugares han creado comités de servicios para realizar tareas de limpieza y evitar criaderos de zancudos que generen aumento en los casos de dengue.
Colabore en la construcción del mapa de daños. Ingrese a este mapa y detalle dónde ha identificado daños a la infraestructura o necesidades entre damnificados.
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Daños en viviendas
El Viceministerio de Vivienda comenzó a contabilizar ayer los daños en todo el país.
Afectadas Al menos 1,835 viviendas resultaron con daños, según datos preliminares.
Pérdidas De ese total, unas 209 están destruidas en su totalidad, por lo que habrá que buscar opciones para sus ocupantes.
Albergadas Unas 13,680 personas fueron evacuadas y se encuentran en refugios.



















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