Ya sea atraídos por una economía dolarizada, en el caso de los empresarios guatemaltecos, o por el enorme mercado que representa Guatemala para los empresas salvadoreñas. El caso es que los negocios entre ambos continúan fluyendo, y las expectativas son mucho mayores.
La empresa guatemalteca Equitec es un ejemplo de ello, que luego de tres años de haberse instalado en El Salvador como proveedor de la cadena de supermercados de Wal-Mart, han conquistado nuevos clientes y diversificado su giro.
Ahora, además de brindarle soluciones de refrigeración a las 50 salas de venta de la transnacional en el país, también sirven a las 70 de Súper Selectos y trabajan con otras empresas avícolas.
“Lo bueno de El Salvador es que no es necesario tener muchos clientes, ya que un mismo cliente tiene decenas de sucursales y trabajamos con todas”, explica Marvin Ac Santacruz, gerente general de Equitec.
Para Ac Santacruz, cuya empresa que comercializa equipos provenientes de Italia y Brasil, entre otros países, la llegada de inversores a El Salvador se debe al trabajo de la promoción de inversiones: “La estabilidad financiera y política de El Salvador es atractiva para nosotros, ya que el país se está preocupando mucho por atraer la inversión extranjera.”
Para el sector construcción de Guatemala, El Salvador también resulta atractivo.
Calidad Inmobiliaria inicia a finales de noviembre de 2007 la construcción del edificio de oficinas comerciales AVANTE, el cual representa una importante cantidad de inversión guatemalteca en el sector de Santa Elena.
“Se encontró que en El Salvador existe demanda de oficinas debido a la infraestructura actual con la que cuenta el país, lo cual atrae la inversión extranjera y promueve la inversión local”, explica Carlos Cassera, director de operaciones de calidad Inmobiliaria.
“Asimismo, se ha manifestado que el concepto es necesario que esté ubicado en una zona accesible y que sea un concepto premium y sismorresistente”, agrega.
Entre tanto, para empresas salvadoreñas como CrediQ, el parque vehicular guatemalteco es un nicho interesante.
Claudia Dueñas, directora de proyectos para la región de esta compañía, explica que en Guatemala otorgan créditos para otras distribuidoras, incluso ajenas a su empresa hermana Grupo Q, lo que ha multiplicado la oportunidad de incrementar su cartera de clientes.
En el caso de productos como quesos Petacones, Federico Colorado, presidente de esa empresa, explica que entrar al mercado guatemalteco no fue fácil, pero que los mismos consumidores salvadoreños residentes allá le han abierto poco a poco las puertas a sus productos.
Actualmente están exportando cerca de $220,000 anuales a la plaza de Guatemala.
Colorado reflexiona que como empresa privada, la apuesta comercial debe ser, luego del éxito en el país de origen, la región; para luego dar el salto al resto del mundo.
“Cuando ya se han superado diferentes aspectos de calidad y perfeccionamiento de procesos, se puede hablar de mirar hacia el mercado de Estados Unidos o el resto del mundo.” ee