La edificación de miniciudades que contemplan la creación de techos industriales, logísticos, habitacionales y comerciales al interior del municipio de Apopa camina a paso acelerado.
La zona es considerada como la número 1 con potencial “logístico”, según un ranking realizado por el Ministerio de Obras Públicas. A ello ha ayudado la construcción del “bypass” en el área norte del país.
“La carretera lo que ha hecho es forzar el crecimiento industrial en la zona por la conectividad que representa y esto la está convirtiendo en la CA1, la nueva carretera Panamericana”, asegura Rafael Avilés, de Bienes Raíces Inmobiliaria El Salvador.
“Sentimos que Apopa se está posicionando de norte a sur y de oriente a poniente, hay un rumor de la reactivación del ferrocaril para mover carga de Acajutla a Puerto Cortés, y de Cutuco a Puerto Barrios, todo eso hay que aprovecharlo”, explica Diego De Sola, gerente general de Inversiones Bolívar.
Civitas, la empresa que diseñó el “master plan” con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), encontró algunas limitantes que tiene el municipio que tienen que ver con el recurso agua (tanto potable como de aguas negras) y el transporte público, donde se proyecta la creación de una red secundaria para evitar que este circule sobre la carretera principal.
Pero estos aspectos no detienen los planes, se espera que todas las limitantes sean subsanadas tanto por la alcaldía como por otras instituciones que están involucradas en el tema.
El equipo que trabajó en la planificación del plan maestro reconoce que el polo de desarrollo en la zona se visualizará en unos 10 a 15 años, aunque el establecimiento de negocios logísticos ya ha comenzado a ubicarse.
“La ejecución del plan ha empezado a crecer de una forma espontánea por parte de los empresarios, las actividades de logística y bodegaje ya solicitaron permisos para edificar en la zona”, comenta Carlos Ferrufino, quien formó parte del equipo que realizó el plan maestro.
El centro logístico que se pretende montar en Apopa es similar al de su vecino municipio de Nejapa, y comprende un total de 2,575 manzanas, de las cuales un 50% está destinado a fines logísticos e industriales, un 30% a proyectos habitacionales y el 20% restante a la parte recreativa donde también se contempla la construcción de proyectos comerciales.
“La propuesta contempla un desarrollo mixto donde se prioriza lo logístico, porque es un objetivo bien valioso para el país por la visión que tiene”, refuerza Ferrufino.
Las primeras empresas que decidieron montar sus centros de distribución son Wal-Mart, que posee alrededor de 14.5 manzanas de terreno, y Ransa, con al menos 9, esta última de capital peruano y salvadoreño invirtió cerca de $5 millones en su primera etapa.
La edificación del parque industrial Palo Alto también ha contribuido al polo de desarrollo en Apopa. Rafael Escalón, director ejecutivo de Construcciones Nabla y uno de los desarrolladores del parque industrial, dijo que ahí se ubican empresas como la maquila de ropa para niños Konnfety, que adquirió una manzana de tierra, la ferretería Castella Sagarra y otra empresa que tiene sus bodegas de artículos de pesca.
La cantidad de terrenos que existe en la zona ha permitido que al menos tres grandes desarrolladores puedan participar en conjunto en el levantamiento del centro logístico. Todos los movimientos que se realicen están establecidos en la ordenanza municipal.
Dicha normativa ha establecido una serie de requisitos para los empresarios que deseen ubicarse en el desarrollo, uno de ellos es aportar a la parte recreativa y proteger el medio ambiente.
Escalón comenta que la segunda etapa de construcción del parque industrial Palo Alto ya está puesta en planos, la inversión podría rondar los $40 millones, pues solo el operador logístico Ransa ha previsto desembolsar al menos $9 millones en su expansión.
La empresa de origen peruano pretende construir un centro de distribución refrigerado y un centro de archivos, ambos ocuparán al menos 10,000 metros cuadrados techados.
En los planes también está otra empresa que se dedica a fines logísticos, la cual se ubicará en la zona, el nombre no fue revelado debido a que todavía están en la fase de negociación.
Avilés por su parte afirmó que entre las empresas que ya adquirieron los respectivos terrenos con visión de construir, se encuentran Impressa Repuestos, La Favorita que es una compañía que se dedica a la fabricación de velas en Nicaragua, y la empresa Procade, la cual se especializa en la comercialización al mayoreo de más de 400 productos entre electrodomésticos, productos para el hogar y oficina, así como la línea de bebés.
“Nosotros compramos una manzana de terreno, ahí estarán nuestras oficinas, bodegas y las salas de exhibición”, señala Carlos Flamenco, gerente general de Procade. La inversión de esta empresa ronda los $1.2 millones.
La aprobación de la Ley de Servicios también ha sido un incentivo para que inversionistas extranjeros decidan montar sus proyectos, de hecho Avilés comenta que los desarrolladores de Zonamérica en Uruguay, uno de los mayores parques industriales en el área de servicios en ese país, están interesados en El Salvador y solo estaban esperando que la normativa fuera aprobada.
“Tuvimos la oportunidad de visitar Zonaméricay es impresionante lo que ellos han realizado”, sentencia Avilés.
Eso sí, podrían venir como desarrolladores y no como inversionistas pues reconocen que la tierra en la plaza local es una de las más caras a escala regional, al menos así lo asegura el representante de Bienes Raíces de Inmobiliaria El Salvador. Por ejemplo en Palo Alto la vara tiene un costo aproximado de $42.
Edificando viviendas
El potencial de la zona de Apopa no solo se ha visualizado en industria, sino también en el dinamismo que se puede generar con la construcción de proyectos habitacionales.
Actualmente se tienen dos empresas que invertirán en la zona: Salazar Romero con más de 1,000 viviendas y la empresa Inversiones Bolívar del Grupo De Sola con al menos 60 casas, la cuales serán viviendas tipo horizontales y los precios oscilarán entre $50,000 y $100,000.
“En su mayoría serán casas horizontales, pero siempre nos gusta dejar campo para vivienda vertical si la ciudad lo pide, porque es parte de la visión que tiene la empresa y nosotros nos adecuamos al ambiente”, acota De Sola.
Esta empresa constructora desarrollará toda la parte del Valle El Ángel, el cual cuenta con 179 manzanas en su primera fase y 200 más para la segunda etapa.
“Nuestro rol es desarrollar la macrourbanización donde se contempla la parte comercial”, agrega.
Según los especialistas la mayor parte del desarrollo en viviendas se tiene que hacer de forma horizontal, como parte de los estándares establecidos en la ordenanza municipal, los cuales responden a las características particulares como el poder adquisitivo de la población y el mercado meta al que va dirigido.
La empresa constructora Nabla como grupo también proyecta desarrollar en la zona, pues cuentan al menos 32 manzanas, aunque sus proyectos están enfocados en el mediano plazo.
“Actualmente esperamos que se asiente un poco el plan maestro para tener las reglas más claras de lo que se puede hacer”, señala Escalón.
Tanto Apopa como Nejapa se han convertido en las apuestas de zonas para centros logísticos; sin embargo existen otros lugares que también pueden potenciarse como la zona del Valle de San Andrés, la carretera al puerto de La Libertad y la carretera a Comalapa, donde el desarrollo se puede planificar de tal manera que el crecimiento se realice de forma ordenada.
Ferrufino es de la opinión que para lograr un desarrollo importante como país es necesario transformar algunos puntos que en su momento fueron importantes, como las zonas de la colonia Flor Blanca, el barrio de San Jacinto y la colonia Layco.ee