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El abandonado es el título de una canción pop que bien define cómo se ha sentido en los últimos 15 años el sector agro. Y Jala la carreta para indicar que se vienen tiempos mejores con la política que se está ideando
junto con el Gobierno para reactivarlo de una vez por todas.
La Política Agropecuaria e Industrial y de Desarrollo Rural que el Estado y la empresa privada intentan sembrar es el inicio de una mejor cosecha para este sector, que genera cerca de medio millón de empleos en el país.
De paso, colaboraría en mejorar los niveles de crecimiento de la economía en general, con todas las ventajas que ello supone para el país, según el presidente de la Cámara Agropecuaria y Agroindustrial de El Salvador (CAMAGRO), Ricardo Esmahán.
Tenemos que descubrir nuevos motores de crecimiento, dice, para luego sembrar la semilla: Lo que tenemos es el sector agropecuario y las actividades que éste provee.
Como gremial ya han comenzado a arar la tierra, empujados con la carreta del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que, a diferencia de las administraciones anteriores, se limitaba a escuchar las propuestas agrícolas, sin meterles machete.
Este sector ha estado sin rumbo en los últimos 15 años, afirma Esmahán.
Pero hemos empezado a trabajar una política con todos los sectores, agrega.
El eje principal de esta acción es la creación de un fondo con contribuciones autoimpuestas, pagadas por toda la cadena agropecuaria y que serviría para desarrollar el agro.
También se trabaja en ordenar el sector, en contar con reglas claras, fortalecer las cadenas productivas e incentivar la asociatividad.
Queremos algo nacional, se entusiasma Esmahán.
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