Los pronósticos de que en 2008 habría un invierno tempranero fallaron. A pesar de que el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) había señalado que la época lluviosa comenzaría la primera semana de mayo, no ha habido tormentas significativas que sustenten la predicción.
Expertos del SNET indicaron que el retraso del invierno se debe a una serie de circulaciones anticiclónicas, las cuales son masas de aire cálido que ingresan por el mar Caribe e impiden el ingreso de la humedad necesaria para que comience a llover de manera regular.
“Se espera que las lluvias se normalicen a partir del 15 al 25 de mayo, fecha en que tradicionalmente se marca el como el probable inicio de la temporada invernal”, explicó Luis Antonio Guardado, técnico de la estación del SNET situada en el cantón El Jute, de San Miguel.
Sin embargo, Guardado admite que aún se conserva el pronóstico de que este invierno será copioso, ya que el continente americano sería afectado por el fenómeno de La Niña, que se caracteriza por traer una mayor cantidad de tormentas que las reportadas en años anteriores.
Esto significa que las comunidades ubicadas en zonas de alto riesgo deberán estar preparadas para enfrentar las posibles inundaciones, derrumbes y deslaves, que podrían generarse a causa del exceso de lluvias.
Lo mejor es estar preparado para un invierno copioso, dijo.
Tormentas aisladas
Por el momento, oriente ha experimentado tormentas aisladas, sobre todo en las zonas altas de los departamentos de San Miguel y Morazán. De estas precipitaciones, la más significativa fue la lluvia reportada durante la madrugada del 1.º de mayo, cuando cayeron 46.4 milímetros de agua sobre la ciudad de San Miguel.
El técnico advierte a los campesinos que no se dejen sorprender por estos chubascos, ya que los meses con mayor cantidad de lluvia serán agosto y septiembre.
“Se esperaba que mayo sería copioso y que en junio las lluvias serían normales. Para la última semana de julio se espera un período de canícula o época seca”, explicó el técnico meteorólogo.
Añadió que la falta de lluvias es la responsable de las altas temperaturas que se han registrado en el oriente del país, especialmente en la ciudad de San Miguel, la cual posee el récord de ser el lugar más caluroso de todo el país.