Una zanja de más de 5 metros de largo y 1.5 metros de profundidad corta la calle de entrada hacia el instituto nacional de la ciudad de El Carmen.
Aunque el agujero fue cavado para cambiar las tuberías de agua potable y mejorar el suministro del líquido en las zonas altas del municipio, su aparición no fue bien vista por la población estudiantil y por decenas de personas que residen en los cantones La Cañada y El Tanque.
La inconformidad no es fortuita, pues los hoyos representan un peligro para las personas que transitan por el lugar. Para pasar de un lado a otro de la calle, los estudiantes y vecinos caminan por un par de tablas colocadas sobre uno de los zanjos.
Pablo Martínez, vigilante del instituto, recuerda que el frágil puente ha cedido en varias ocasiones, lo que ha provocado que al menos 10 personas cayeran dentro del agujero. “Nosotros colocamos las tablas porque el paso estaba cortado y era muy peligroso para los alumnos”, explicó.
Martínez se queja de la lentitud de los trabajos, ya que ese hoyo y otros sobre la calle principal de la lotificación Amaya fueron abiertos hace más de un mes.
Más perjudicados
Los vecinos de este sector también han resultado perjudicados, pues los agujeros impiden el paso de cualquier tipo de automotor. Agustín Ponce Meléndez, residente en el cantón La Cañada, agrega que cuando llueve la comunidad queda incomunicada, ya que es imposible pasar encima de los promontorios de tierra en medio de la calle.
En la alcaldía defienden el proyecto de mejoramiento de agua potable, debido a que fue el propio jefe edilicio, Heber Flores, quien gestionó apoyo a ante la ANDA y la cooperación internacional para abrir más pozos y cambiar las tuberías antiguas.
Flores asegura que los pozos no daban abasto para cubrir la demanda de agua potable de la cuidad. Las zonas altas no recibían servicio y el suministro era racionado para asegurar que todos recibieran el líquido al menos un par de horas al día.
Sin embargo, el alcalde acepta que el proyecto no ha funcionado como estaba previsto. “ANDA subcontrató a una empresa que ha incumplido los tiempos de la ejecución. El problema es que comenzaron a construir en pleno invierno”, explicó.
A pesar de los inconvenientes, el edil considera que la población debe ser paciente, pues cuando finalicen las obras la comunidad contará con un mejor servicio.