Impulso. El resultado de las elecciones de noviembre pasado en Estados Unidos ha abierto esperanzas de que en 2013 se logre una reforma migratoria integral.

11 millones
de inmigrantes viven en Estados Unidos sin documentos, según datos del censo realizado en 2010.
“(La reforma migratoria) es un problema muy complicado, pero también presenta una gran oportunidad.”
Steve Case
cofundador AOL
Trayectoria
En 1985, Case cofundó America Online (AOL), cuando internet aún estaba en pañales, y la convirtió en una de las empresas cibernéticas más exitosas del mundo.
Case abandonó su cargo de principal ejecutivo de AOL tras negociar su polémica fusión con Time Warner, considerada la fusión más grande en la historia empresarial de EUA.
Confeso apasionado del mundo empresarial, Case fundó en 2005 Revolution, como respuesta a Silicon Valley y desde la que se dedica a impulsar la creación de nuevos negocios.
Así, Revolution ha apadrinado el surgimiento de más de una veintena de empresas, entre ellas LivingSocial, Zipcar, AddThis, y Everyday Health.
Case destacó a las empresas Echo360, que ayuda a más de 600 universidades a adoptar nuevas tecnologías digitales en sus planes de estudio.
El expresidente y cofundador de AOL, Steve Case, ha enarbolado desde siempre la causa del empresariado, pero ahora se describe como un “evangelista” de la escurridiza reforma migratoria en Estados Unidos.

Case, considerado uno de los empresarios más importantes de Estados Unidos, forma parte del Consejo sobre Empleos y Competitividad del presidente Barack Obama desde 2011, y desde entonces se ha embarcado en una campaña mediática a favor de la reforma migratoria.

“No estoy directamente en el proceso político. Veo mi papel principalmente como un promotor, casi como un evangelista de la importancia de centrarnos en este asunto y trabajar de forma bipartidista hasta encontrar una solución”, dijo.

“Es un problema muy complicado, pero también presenta una gran oportunidad para que la nación tome los pasos necesarios para asegurar que sigamos siendo competitivos y tengamos acceso al talento necesario para tener éxito en la economía global”, señaló.

Estados Unidos no logró su puesto como líder económico mundial “por accidente”, sino por el arduo trabajo de los empresarios, muchos de ellos inmigrantes, precisó.

Por ello, consideró que no tiene sentido que Estados Unidos dé educación y capacitación a extranjeros, para luego permitir una fuga de cerebros que, en última instancia, solo ayude a la competencia.

“Debemos alentarlos a que se queden acá y se sumen a empresas de EUA, establecidas o nuevas, porque eso ayudaría en el crecimiento de empleos” y a mantener una economía “robusta”, dijo.

Contrario a lo que argumentan los detractores de la reforma, la mayoría de los inmigrantes, en particular los que obtienen posgrado, “crean empleos, no los roban”, subrayó Case, al poner de ejemplo a extranjeros innovadores que generaron empresas como AT&T, Google o Intel.

Más de una cuarta parte de las nuevas empresas del sector tecnológico entre 1995 y 2005 fueron creadas en parte por un extranjero, y generaron ventas superiores a los $50,000 millones en ese período.

Pasadas las elecciones en Estados Unidos, “es hora de que tanto Demócratas como Republicanos en el Congreso trabajen con la Casa Blanca para lograr una solución integral” al problema de los indocumentados, dijo.

Case se ha embarcado en la causa migratoria con el mismo ímpetu que lo ha hecho en el sector empresarial, convencido de que los mejores empresarios son los que se atreven a cuestionar el “orden establecido”.

La semana pasada fue el orador principal de una “sesión de estrategia” de una coalición de líderes de todo el espectro político de Estados Unidos, que impulsa una reforma migratoria integral para 2013.

La sesión, que se llevó a cabo en el edificio Ronald Reagan de Washington, contó con la participación de más de 200 líderes cívicos, policiales, empresariales y religiosos de 26 estados, incluyendo Arizona, Florida y Kansas.

Case lamentó que el tema migratorio haya generado mucha acritud y parálisis, pero insistió en que ambos partidos deben forjar una “coalición bipartidista”, centrarse “menos en poses y más en gobernar”, y trabajar con base en el “respeto mutuo”.

“Creo que si logramos el apoyo bipartidista correcto sobre una reforma migratoria, la reforma empresarial y la reforma fiscal, en los primeros meses de 2013 podremos tener alguna claridad y solución para estos temas”, aseguró.