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telenovelas en las que ha participado, la última fue “Pablo Escobar, el patrón del mal”.
“Cuando estoy con el personaje (interpretando) no me puedo afectar, porque es mi trabajo. Mi trabajo es hacer mis personajes bien, cualquiera que sea.”
Christian Tappan
actor de origen mexicano, radicado en Colombia
Christian Tappan es un reconocido actor colombiano que ha logrado desenvolverse en el mundo de la actuación con cualidades versátiles que lo han llevado de la comedia al drama. El actor, nacido en México y radicado en Colombia desde que tenía dos años de edad, visitó El Salvador para formar parte de la Teletón 2013. Durante una conferencia de prensa Tappan aseguró que le gustó mucho El Salvador por el clima y la gente. Además aseguró que tiene toda la intención de regresar y que incluso le gustaría grabar una telenovela en el país.

En una entrevista más íntima con LA PRENSA GRÁFICA, el actor que interpretó a Gonzalo Gaviria (Gustavo, el nombre en la vida real), primo de Pablo Escobar en la serie “Pablo Escobar: El patrón del mal”, habló sobre su trabajo y sus nuevos proyectos para 2013.

¿A qué crees que se debe el éxito de telenovelas de contenido violento y temáticas como drogas, mafia y violencia?

Más que acción me parece que es el contenido real de mafia. Nosotros indiscutiblemente hemos crecido, en los últimos 20 o 30 años, en una sociedad manejada un poco por la mafia. Tenemos un poco de sociedad mafiosa, si se puede decir de alguna forma. Si no tú, como país ¿cómo te puedes creer que esta gente crezca dentro de una sociedad? Es porque hay personas que les ayudan, les gusta y los mantienen. Si los bloquearan, chao... y se acabó. Por eso es que Escobar (serie) estaba un poco enfocado en mostrar el tema. Hay una identificación social al ver la telenovela.

¿Qué se pretendía hacer a la hora de mostrar una historia como la de Pablo Escobar?

Nosotros estábamos contando una historia, dejamos ver que estos tipos no tuvieron un futuro. La historia de Pablo Escobar, desde muy temprano, fue escondiéndose, huyendo... ¿Te da felicidad eso? No. También se contó la historia desde el punto de los caídos, de las víctimas, y ahí tú dices ‘eso no está bien’. Pero eso en el caso de Escobar, además la gente puede identificarse con esas historias y por eso lo ven, de ahí el rating. Pero por otra parte, en “La promesa” (serie de televisión de 2012) se habla de malos y del tráfico de personas. Estamos descubriendo cosas que pasan en nuestros países, Colombia, Chile, Venezuela, El Salvador... esto no es un tema ajeno.

Al interpretar este tipo de papeles ¿existe la gratificación como actor por el personaje?

En lo actoral siempre serán gratificantes... Más allá del contenido y de lo que signifiquen para la sociedad, más allá de eso siempre serán retos actorales, que si se cumplen van a ser satisfactorios. Como actor, yo no puedo decir ‘oiga, hice a un completo cabrón, ¡y no, me siento muy mal!...’ No, yo me siento orgulloso de haber hecho ese personaje. Este es mi trabajo...

¿Pero en algún momento puedes sentirte preocupado por herir algunas susceptibilidades? Estamos hablando de narcotráfico...

Sí, en Colombia teníamos problemas, pero no con ellos, no con los personajes de los malos. Obviamente teníamos que tener mucha delicadeza con la familia, hijos, con los afectados por Pablo Escobar y sus secuaces. Y sí da duro. Recuerdo el día que salió el capítulo de Cano el periodista (Guillermo Cano, director del periódico El Espectador, asesinado por Escobar), yo no salí de mi cuarto, personalmente lloré. Me dio muy duro. Mandé un Twitter diciendo ‘Hoy no quiero ser Gonzalo Gaviria en la calle, no voy a salir ni a comer, ni a nada’, porque no quería que esa noche me dijeran ‘oye, felicidades’, pero le afecta a Christian, pero cuando estoy con el personaje (interpretando), no me puedo afectar, porque es mi trabajo. Mi trabajo es hacer mis personajes bien, cualquiera que sea. Y tampoco me puedo poner a pensar ‘qué dirá fulano de tal porque yo haga tal personaje’.

Dices que cambiarás de género y regresarás a la comedia. ¿Esto es por no querer ser encasillado?

En mi carrera siempre he intentado cambiar mis personajes, sean malos o buenos. Y realmente no me detengo a pensar en si seré encasillado o no. Más bien, cada personaje que viene será diferente, el punto es lograr que ninguno de estos se parezca al que ya he hecho. Ese es el reto y eso me mantiene vivo y me hace no relajarme para no hacer personajes mediocres. Más que escoger comedia, me han llegado las cosas.

Venezuela, Colombia, Chile, Argentina, México y Brasil producen telenovelas y algunas son copiadas. ¿Qué piensas de la cultura del ‘remake’?

No es problema cuando te toca hacerlo en diferentes países. En comedia te toca hacer ‘remake’ porque tienes que adaptarla a la cultura del país que la va a ver. Yo creo que la televisión más que todo es de cajón, ya todo está hecho, cómo lo vas a sacar y a cuadrar los elementos para hacer tu serie es el reto. Inventado está todo, a mí que me vengan a decir que esto es nuevo, pues no. Cómo estamos contando la historia es lo diferente, quién lo está interpretando es lo diferente. Yo no tengo problemas con los ‘remake’, más cuando son de diferente país. Creo que la televisión en su producción es diferente... No podemos pretender contar ‘Café con aroma de mujer’ en México, cuando ahí no tienen la cultura de la gente que vive del café... en ellos es el tequila...

La gente querrá verte en tus nuevos proyectos... ¿para 2013 en qué te podrán disfrutar?

Se llama “La suegra” la nueva telenovela, solo diré eso como “pinceladita”.