Capacitación. Con los conocimientos adquiridos, las 43 graduadas son parte del primer grupo de enfermeras que se especializa en atención de recién nacidos en la zona oriental y que trabaja en hospitales públicos del país.

“Con esta especialización las enfermeras están capacitadas para poder atender a neonatos en cuidados intensivos.”
Marina Torres
directora del Instituto Especializado de Educación Superior de Profesionales de la Salud
Cuarenta y tres enfermeras del sector público de salud de la zona oriental recibieron el certificado que las acredita como la primera generación de enfermeras diplomadas en Cuidados Intensivos Neonatales, lo que las convierte en profesionales expertas de la atención de primer nivel en recién nacidos.

La atención a bebés que presentan condiciones críticas de salud, el apoyo cercano a la madre y la observación constante de la evolución del recién nacido son algunas de las capacidades que adquirieron las participantes.

La especialización se realizó en la Unidad Especializada para la Atención Obstétrica y Neonatal del Hospital San Juan de Dios, en San Miguel. Personal de salud de nueve hospitales de la zona oriental ahora cuenta con herramientas para atender a los recién nacidos con una subespecialidad en el paciente crítico neonatal, según médicos del Ministerio de Salud.

“Ellas (enfermeras) ya hicieron la especialidad en los bebés prematuros, con problemas y patologías por las que en un momento dado deben permanecer en la unidad de cuidados intensivos neonatales”, explicó la directora del Instituto Especializado de Educación Superior de Profesionales de la Salud, Marina Torres.

Objetivos

De acuerdo con Torres, otro de los objetivos del diplomado es contribuir con la disminución del riesgo de mortalidad en los recién nacidos que ingresan al hospital. “Con los nuevos conocimientos de las enfermeras se podrá cuidar mejor al bebé y se sabrá cuáles son sus necesidades”, aseguró Torres.

Según las estadísticas proporcionadas por el jefe de la Unidad de Neonatología del Hospital San Juan de Dios, Paúl Molina, hasta octubre pasado se reportaban 4,780 partos en ese centro asistencial, de los cuales se registraban 102 muertes en niños menores de 36 semanas de gestación, siendo el 50% de estos niños referidos de otros centros hospitalarios de la región.

Molina dijo que el diplomado, una vez en la práctica, beneficiará tanto a la madre como al recién nacido. “Las enfermeras están capacitadas para tener un mayor cuidado y responsabilidad con los pequeños recién nacidos”, aseguró.

Solo en el hospital de San Miguel se espera que para 2014 se reduzca un 3% la muerte en neonatos, porcentaje que en la actualidad es del 16% de mortalidad por el total de niños nacidos.

El galeno aseguró que en 2012 los nacimientos prematuros han incrementado un 5% en relación con el año anterior, cuando el 19% del total de niños nacidos en ese centro asistencial eran prematuros. Esto significa que en 2012 hay un 24% de bebés prematuros.

“Este número de nacimiento de niños prematuros ha aumentado cada año y está asociado principalmente a problemas hipertensivos del embarazo (mujeres jóvenes), problemas propios del bebé e infección de vías urinarias”, enumeró el galeno.