En el siglo XII, la Iglesia católica tomó la primera decisión explícita para que los miembros de su clero fueran todos hombres célibes, lo que sugiere que hubo un tiempo en que el clero estaba formado por hombres que podían casarse.
La Iglesia tiene una explicación corta y sencilla para justificar esta decisión: Jesús, quien es considerado por los cristianos como su fundador y guía, fue un hombre célibe y sugirió el celibato. La prueba, dicen, está en el Evangelio de Mateo, capítulo 19, versículo 12, en el que se habla sobre los “eunucos voluntarios”.
En fin, nueve siglos más tarde, el celibato del clero católico sigue estando bajo escrutinio social y es criticado en dos frentes: ¿Qué tan responsable es el celibato de los abusos sexuales cometidos por el clero católico? ¿Qué tan responsable es el celibato del déficit de sacerdotes que tiene la Iglesia católica? La Iglesia tiene también una respuesta para ambas preguntas. En primer lugar, dice, el abuso sexual está extendido en toda la sociedad y no es correcto asumir que hay una relación causal entre celibato y abusos. En cuanto a lo segundo, opina que no hay más sacerdotes por culpa del materialismo en que vivimos actualmente.
Una encuesta elaborada por LPG Datos, la unidad de investigación social de LA PRENSA GRÁFICA, muestra que la sociedad salvadoreña no se escandalizaría mucho si, un día, el Vaticano sorprende al mundo con la noticia de que dejará en manos de sus clérigos la decisión de casarse, sin que eso signifique pasar a la vida laica.
Para esta investigación, hecha entre el 22 y el 28 de julio, fueron entrevistadas 1,500 personas mayores de 18 años en 90 segmentos urbanos y 60 cantones de 92 municipios de los 14 departamentos, lo que permite hacer estimaciones con un 95% de nivel de confianza y 2.6% de margen de error.
A los entrevistados se les hizo el siguiente planteamiento: Actualmente la Iglesia católica no permite que sus sacerdotes se casen. ¿Está usted a favor o en contra de que los sacerdotes católicos sean autorizados a casarse? El 42.6% se mostró algo o muy a favor, mientras que el 39% dijo que está en contra.
Las personas que no practican alguna religión y los cristianos evangélicos son los que muestran más tolerantes a ver casados a los sacerdotes católicos. Los practicantes del catolicismo, por su parte, se inclinan más a que las cosas se queden como están. El 57.8% de los católicos no está a favor del matrimonio de los sacerdotes, contra solo un 11.6% que le da su aval.
¿Sacerdotisas?
¿Han existido mujeres sacerdotes en la Iglesia católica? Sobre este punto, el Catecismo dice: “Solo el varón recibe válidamente la ordenación. El señor Jesús los eligió hombres para formar el colegio de los 12 apóstoles, y los apóstoles hicieron lo mismo cuando eligieron a sus colaboradores que les sucederían en sus tareas”.
Lo anterior deja implícito que la ordenación de solo hombres es una tradición que viene desde Jesús y que nunca se ha roto. En el Concilio de Laodicea, del siglo IV, se hizo alusión a la prohibición de la ordenación de presbíteras, lo que sugiere que en algún momento, antes, las hubo. Si las hubo, no las ha habido en 17 siglos, salvo, quizás, por el caso de Ludmila Jaravova, una mujer de la ex Checoslovaquia que fue ordenada sacerdotisa por un obispo católico en 1970, cuando ese país estaba bajo dominio comunista y la Iglesia era perseguida. En 1995, el Vaticano se dio por enterado del hecho y negó la validez de esa ordenación.
Las mujeres, en la Iglesia católica, pueden dirigir la celebración de la palabra de Dios, pero no presidir una misa. Pueden ayudar a administrar la comunión, pero no bendecir la hostia.
La sociedad salvadoreña en su conjunto se muestra tolerante a la idea de que haya mujeres en el sacerdocio, aunque el sector de los católicos practicantes está más a favor de que las cosas se mantengan tal y como están.
En lo que sí hay acuerdo en toda la sociedad es en no permitir que los hombres homosexuales puedan aspirar al sacerdocio católico. Hasta el 31 de agosto de 2005, no había una norma explícita que inhibiera a un laico de aspirar a ser parte del clero, independientemente de sus tendencias sexuales. ¿Hay razón de exigir tendencias sexuales heterosexuales a hombres que de todas maneras tienen que ser célibes? La Iglesia opina ahora que los hombres con tendencias homosexuales “se encuentran en una situación que obstaculiza gravemente una correcta relación con hombres y mujeres”.
El 76.9% de los salvadoreños, según el estudio de LPG Datos, se pronuncia en contra de que los homosexuales puedan aspirar al sacerdocio, y esta oposición es todavía mayor entre los mismos católicos, con el apoyo de la mayoría de evangélicos.