Casi todos los salvadoreños creen en Dios, pero casi un tercio no está comprometido con alguna religión, revela la encuesta de LPG Datos.
El 99.1% de los entrevistados dice que cree en Dios, pero el 16.8% no se identifica con alguna religión y el 10% ya ha tenido dudas sobre la existencia de un ser supremo.
Entre los que sí tienen identidad religiosa, la mayoría se declara católica. Ante la pregunta “¿De qué religión es usted?”, el 52.4% responde católico y el 28.4% menciona a alguna secta cristiana protestante.
Ahora bien, al preguntar a los entrevistados si practican alguna religión, solo el 66.5% dice que sí, de los cuales el 38.5% se considera católico y el 26.9% menciona a alguna secta evangélica.
La información muestra que la Iglesia católica es la más grande de El Salvador, pero una buena parte de sus seguidores admite que no lleva su identidad hasta la práctica, mientras que casi todos los evangélicos dicen llevar identidad y práctica a la par.
La sexta parte de los entrevistados, entonces, dice que cree en Dios, pero que no se identifica con religión alguna, mientras que otro segmento similar tiene una identidad religiosa, pero no practica los ritos establecidos por su religión.
En suma, la tercera parte de los salvadoreños tiene una convicción cristiana laxa. No es extraño, entonces, que un tercio de los entrevistados diga que no cree en el infierno o en el paraíso.
Ambos sitios son mencionados de forma explícita en la Biblia y son señalados como los únicos dos destinos posibles para el alma de los humanos en la vida que sigue a la muerte terrenal.
Bueno, más contradictorio puede lucir aún que hay un 10% de salvadoreños que dice que cree en Dios y a la vez no cree que los seres humanos tengan alma, y un 20% no cree que al morir vayamos a enfrentar el juicio divino del que se habla en la Biblia.
Entre los que sí creen que habrá un juicio para todas las almas, cunde la incertidumbre y la mitad no se atreve a decir si está apta para ir al cielo o si merece las llamas eternas del infierno.
El 43%, sin embargo, opina que tiene méritos para ganarse un lugar al lado de Dios por la eternidad; los que tienen más convicción al respecto son los evangélicos, en proporción justo el doble que la de los católicos.