Representante de FUSAL hace entrega de una silla a uno de los beneficiados.

Para ayudarles a tener una mejor calidad de vida a personas de escasos recursos y con capacidades especiales, la Fundación Salvadoreña para la Salud y el Desarrollo Humano (FUSAL) les entregó sillas de ruedas, un medio para que puedan movilizarse con o sin ayuda.

Fueron 440 sillas las que otorgó FUSAL, organización privada sin fines de lucro que canaliza la experiencia y responsabilidad social de empresarios salvadoreños comprometidos con el desarrollo humano. Esta fundación se solidariza con las personas menos favorecidas de la sociedad y se pone al servicio de ellas a través de acciones en salud y educación.

Esta entidad fue establecida en 1986 por el recordado hombre de bien don Luis Poma y un grupo de empresarios salvadoreños comprometidos con poner su experiencia empresarial y recursos personales al servicio del desarrollo de El Salvador.

Por más de 25 años FUSAL ha impulsado programas de salud, nutrición y educación en comunidades rurales.