Conmovido. Durante su relato en su noche estelar, Erasmo Ramírez no pudo contener las lágrimas al narrar el día en que firmó su contrato para jugar en el primer equipo de los Marineros.

El lanzador de los Marineros de Seattle, del béisbol de las Grandes Ligas, Erasmo Ramírez compartió el pasado jueves sus experiencias y emociones del primer año en el máximo nivel de la disciplina en el mundo.

Durante el conversatorio el lanzador, de origen nicaragüense, no pudo contener sus emociones y derramó algunas lágrimas al recordar el 12 de marzo de 2012, cuando firmó en Japón el contrato para jugar con el primer equipo de los Marineros.

Su madre, Lourdes Olivera, que estaba cerca de él, acudió prontamente en su relevo mientras él superaba tan emotivo momento ante el aplauso de los presentes.

Demostrando crecimiento en su preparación integral, el joven lanzador que se forjó en los programas de la Fundación Educando un Salvadoreño (FESA) se desenvolvió muy bien y se ganó la simpatía y el reconocimiento de la concurrencia al Club Árabe Salvadoreño.

Erasmo relacionó su actual éxito con su formación en FESA y advirtió: “Por una u otra causa –el sueño de jugar en Grandes Ligas– también se puede terminar, si no se actúa con mucho cuidado”.