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El hombre entre la verdad y la verdad

Jorge “El Mágico” Gónzalez Barillas

Cristian Villalta
deporte@laprensa.com.sv

 
   

LA PRENSA GRÁFICA recorrió dos veces el Atlántico, los pasillos de la mejor historia futbolística cuscatleca, las venas de un corazón popular que lo idolatra y el laberinto de su inteligencia para reconstruir vida, obra, milagros y pecados del “Mágico”. En esta primera entrega, el escritor Giovanni Galeas hace una presentación del personaje.

Algunos dicen que Jorge González es el genio más genio de los genios salvadoreños, a la altura misma de Francisco Gavidia. Otros aseguran que “el Mágico” es el símbolo más contundente del ansia de libertad de un pueblo, al modo de Farabundo Martí. No faltan aquéllos que dicen que la frase d‘aubuissoniana de “Primero, El Salvador; segundo, El Salvador; y tercero, El Salvador” sólo fue puesta en práctica una vez, y por este hombre, cuando masacró a los mexicanos con una jugada genial que Ever Hernández tradujo en gol en la hexagonal del 81. Muchos han hecho del futbolista un objeto de culto, con la pelota como hostia.

Y sin embargo, poco, casi nada se ha escrito en El Salvador sobre este hombre tan complejo, genial en la cancha, tierno en el trato, que llevó su libertad, su “disfrutar sin hacerle daño a nadie” a niveles profundos e insondables.

Brilló en una época en la que el periodismo no contaba con los recursos tecnológicos suficientes para darle cotidiano seguimiento a sus hazañas, ésas que lo convirtieron en el mejor jugador del mundo en 1984.

Quizá por eso, y quizá porque dibujarlo en toda su humanidad es una tarea multidisciplinaria, que requiere del concurso, no sólo de periodistas, sino de profesionales en áreas diferentes, es que nunca se elaboró un acercamiento periodístico serio a su inimitable figura.

Por eso estamos aquí. LA PRENSA GRÁFICA presenta hoy, en este primer número de una serie sobre “el Mágico”, un proyecto de reconstrucción temática del ídolo que, además de consignar su maravilla deportiva, su olor de multitud, su culebrita, su vaselina, también recrea las claves –personales, sociales, culturales– necesarias para entenderlo.

Víctimario en las canchas y víctima afuera de ellas, Jorge González es, acaso, tan genial como Gavidia. Es, quizá, más nacionalista, anarquista, incomprensible e incomprendido que otros cuscatlecos célebres. Pero, en definitiva, es el salvadoreño más entrañable.

> Lea también: El son del “Mágico”

   
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