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Pasó casi una década desde que
“el Mágico” se marchó en silencio,
como por la puerta de atrás, de aquella ciudad que llegó
a idolatrarlo. Pero su nombre aún agita emociones profundas.
Pregunté por él en calles, plazas, bares, chiringuitos
y tablaos, y todas las respuestas barajaban de forma diferente
los mismas palabras: genio, monstruo, único, fenómeno,
rey y hasta dios. Pero en voz baja, casi como si de un secreto
vergonzante y doloroso se tratara, también decían
irresponsable, indolente, juerguista y mujeriego, indisciplinado.
Ahí estaba, junto a la leyenda luminosa, su doble
de sombra, el lado oscuro. Pero nadie quería explayarse
sobre el asunto. Por eso fue que, ante mi insistencia, Antonio
Amilibia, aquél viejo marino, curtido por el sol del
océano y el de las gradas del estadio, estalló.
Antonio me dijo que el tal lado oscuro era una fantasía,
invento de algunos, que “el Mágico” era
el indiscutido rey de Cádiz no sólo por su fútbol
maravilloso sino, sobre todo, por su humanidad espléndida,
su generosidad sin límites, por su corazón bueno
y humilde, por su don de gentes incomparable.
“Mire usted”, siguió diciendo el marino,
“el cantaor Camarón de la Isla y el Mago González
son sin duda las cosas más lindas que ha parido la
bendita tierra gaditana”. No pude contenerme y le dije
que “el Mágico” era salvadoreño.
Al marino aquella aclaración no pareció inmutarlo
en lo absoluto. Se encogió de hombros, tomó
un trago de coñac y dijo: “Hombre, sí,
claro, eso todo el mundo lo sabe, pero es que un gaditano
nace donde se le pega la gana”.
Luego me explicó que así como Camarón
de la Isla era un gitano largo de la tribu de los pijotes,
“que todos son cantaores de raza”, los mismo el
Mago era un gitano largo de la tribu de los Pachines, “que
todos son futbolistas de raza”.
Y para que viera yo más claro la falsedad de la dichosa
leyenda negra, “y las razones por las que aquí
sentimos devoción por aquel Mago de nuestros amores”,
me dijo, “venga usted a las once de la noche al bar
Buri-buri, y le presentaré a un hombre que sabe exactamente
quién es en verdad ‘el Mágico’ González”.
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milagro
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