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“Japi verdei”, mágico

Redacción Deporte
deporte@laprensa.com.sv

Cuatro décadas y media, a cinco años del medio paquete. Jorge Alberto González Barillas, “el Mágico”, “el Mago”, “la Bruja”, “el Meritísimo” cumple hoy 45.

 

Saludos para
El "Mágico" González

 

 

Mientras, en una humilde casa de Brooklyn, Neil Sedaka cumplía 19 años y fundaba el grupo Los Tokens, y en Brasil todo el mundo creía que un muchachito llamado Pelé no tendría chances en el Mundial de Suecia, en San Salvador, el clan de los González recibía a su “Benjamín”, Jorge Alberto.

Sedaka –música de viejos– vendió unos 400 millones de discos; Pelé se tragó a Gales, a Francia, a Suecia, a una generación y al planeta fútbol.

Jorge, en cambio, no dejó de ser el menor de sus hermanos, el mayor de los fenómenos deportivos salvadoreños y, tras 16 mil 425 días (sin bisiestos), indiscutiblemente su mayor mérito, no dejó de ser Jorge.

Hoy cumple 45 años. Como regalos anticipados, recibió una nominación como Hijo Meritísimo de la Asamblea Legislativa –que no ha ido a recibir– y el bautizo del estadio Flor Blanca, que dejó de ser laico y se convirtió al magiquismo. Ahora, el Cuscatlán y el Quiteño, al llamarlo por telefóno, ya no preguntan por Flor, sino por George. Como puede verse, el inmueble hasta cambió de sexo.

¿Qué se le puede regalar a un mago? ¿Nuevos trucos? Ni a Houdini ni a Fanci ni a Mandrake se le puede recomendar que ocupe la chistera ajena. ¿Un abracadabra más elegante? Tampoco. El que tiene le sienta de maravillas. ¿Fama? Sólo los macarrones. ¿Felicidad? Nadie regala lo que no tiene. ¿Fortuna? Con vivir le basta, ha dicho. ¿Reconocimiento? Es lo que menos quiere. Hasta le molesta que lo reconozcan en su casa.

Catorce regalos

Ni modo. So peligro de equivocarse (es como buscar un regalo a la madre sabiendo que, o la blusa no le agrada, o el adorno le gusta, o el zapato no le queda), proponemos que cada uno de los 14 departamentos de El Salvador le regale un municipio o un cantón.

Que el occidental Ahuachapán le regale El Jocotillo, para que pueda así acompañar sus filosofeadas de hamaca con ese noble fruto.

Cabañas, en cambio, debe envolverle en chonga Pie de la Cuesta. Si con dos pies hizo maravillas, con un tercero podrá convertir la culebrita macheteada en el dragón de las tres cabezas.

Cuscatlán que le entregue Copapayo con la condición que lo pase a recoger. Otras copas que también mereció no figuran en su vitrina porque, simple y llanamente, no le importaron si no tenían alegría adentro.

De las tierras chalatecas, que le otorguen en posesión Corral Falso, para que lo sincere; de La Paz, El Paredón, para que ahí estrelle la pelota cuantas veces le dé la gana.

La Unión propone El Derrumbado, en honor a sus marcadores; Morazán, El Triunfo; San Miguel, El Delirio; San Salvador, Mejicanos (y catrachos y chapines y todos aquellos que quedaron con la sangre torcida al tratar de encontrarle lógica a su gambeta).

Los vicentinos pueden enviarle empaquetado, imperdible, El Rebelde, y los santanecos, El Brujo, fronterizo con Honduras.

De Sonsonate, Jorge querrá Las Piedras, para hacer tecniquita; y de Usulután, La Tirana, para que lo ponga en cintura. ¿Y de La Libertad? Ésa siempre fue suya, irreductible, insondable, completa e incomprensible desde hace hoy 45 años.

 

   
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