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Agosto 16. La delegación salvadoreña concluyó ayer su participación en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo en plan grande. El equipo masculino de tiro con arco cerró con medalla de bronce. Cristóbal y Ricardo Merlos, en complicidad con Miguel Ángel Véliz, se combinaron para derrotar al seleccionado de Colombia por la medalla de bronce con un marcador de 243-230, cumpliendo así el pronóstico del entrenador Alberto Herrera. Herrera usó una estrategia singular para esta competencia, pues en las series se tiran tres flechas, por lo general a manos del mismo arquero, pero el cubano mandó a sus pupilos a que se alternaran, por lo que cada uno hizo un lanzamiento en cada ronda. El bronce supo a consuelo toda vez que los nacionales tuvieron al alcance de una flecha el pase a la pelea por la medalla de oro, cuando perdieron por apenas tres puntos ante los mexicanos, 234-231. Una vez perdida la semifinal, se enfrentaron a los sudamericanos, que cayeron ante el poderoso equipo de Estados Unidos por una espectacular diferencia de 35 puntos. Por los antecedentes y la actuación de los colombianos, el lugar en el podio estaba seguro. Los colombianos, no obstante, salieron más duros de lo esperado. Completadas las primeras tres flechas de las 27 incluidas en la ronda olímpica, Colombia estaba arriba 28-27, pero para la segunda, las aguas volvieron a su cauce, y El Salvador estaba arriba por cinco puntos. Así fue aumentando la ventaja, ronda tras ronda. Al inicio de la tercera serie, la diferencia era de 12 a favor de El Salvador. Las caras de alivio y de satisfacción, mezcladas en un solo gesto, eran señal inequívoca de que los arqueros cuscatlecos, al mejor estilo de Atlacatl, consiguieron el objetivo primordial por el que vinieron: una medalla por equipos. Con este resultado, Ricardo Merlos logró en dos días igualar a Eva María Dimas como los únicos atletas en conseguir dos medallas en Juegos Panamericanos, y él se metió a los libros con un asterisco especial, como el primero en hacerlo la misma edición. El camino a la medalla La ruta hacia el bronce fue a paso sostenido. En los cuartos de final, los nuestros se enfrentaron al combinado de Venezuela, del que dieron cuenta fácil, 232-185. Entonces vino lo duro, pues el rival en semifinales era México, que se clasificó en el segundo lugar tras las rondas eliminatorias. Al final de las primeras nueve flechas, México se encontraba arriba por dos puntos; completadas 18 de las 27 flechas, las cosas estaban empatadas a 154. La atmósfera en el campo de arquería del Parque del Este se podía cortar con un cuchillo, así de tensa. A falta de tres flechas, el empate se mantenía, pero a 208. Llegó el turno para las tres últimas flechas de México, que totalizó 234 puntos, a la espera de lo que pudieran hacer su rivales, que se encontraban 26 puntos detrás; cada lanzamiento era clave. Abrió Cristóbal Merlos y clavó un 9, bueno para mantenerse en la pelea (234-217). Le llegó entonces el turno a Miguel Véliz, quien sólo alcanzó un seis que acabó con todas las esperanzas (234-223). Ni un 10 de Ricardo Merlos nos hubiera alcanzado... |