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Los espectadores tuvieron oportunidad de hacerle preguntas a Jacinta. La escritora habló sobre cómo han ido surgiendo sus creaciones literarias.
La revelación de Jacinta
Francisca Guerrero
cultura @laprensa.com.sv

El primero de una serie de conversatorios literarios comenzó el jueves pasado. Jacinta Escudos, autora del mes, fue la encargada de dar inicio al proyecto.

Citas
  El conversatorio estuvo muy bien. A mí Jacinta Escudos me está gustando desde que hace dos años leí “Cuentos sucios”. Me gusta su forma de escribir, sus cuentos retorcidos (sin ofenderla a ella). Ahora que la conozco en persona me gusta más.”

Jorge Alberto Gómez Martínez

 
 
  Yo siento que este tipo de actividades son importantes porque ayudan al público a ponerse en contacto con los autores, y no sólo como escritores, sino también como personas. Es un proyecto muy interesante para todo público.”

Santiago Marroquín

 

  A mí me parece excelente el tipo de dinámica que se hace, conocer a los autores, sobre todo a los salvadoreños que solemos desconocerlos. Queremos saber quiénes son, cómo son, qué escriben y eso es importante porque así leemos sus libros y sabemos qué sentimientos tenían en el momento en que los escribieron.”

Julio César Ramírez

 
La hora que daría comienzo la cita se aproximaba y al interior de La Casita parecían rondar unas cuantas almas ávidas por conocer de cerca a una de las escritoras contemporáneas más publicadas en el país.

Los presentes habían acudido al primer conversatorio organizado por LA PRENSA GRÁFICA junto a Editorial Santillana y Librería La Casita, como una forma de acercar a los lectores al quehacer literario nacional y también con la intención de interesar a la juventud a participar en el certamen Letras Nuevas que este rotativo promociona.

Casi media hora después de la hora prevista, alrededor de 40 personas llenaron la sala de la librería y se dispusieron a escuchar con atención la tertulia entre José Víctor Huezo, editor de la sección Cultura de LA PRENSA GRÁFICA, y la escritora.


Jacinta de carne y hueso

Con anécdotas llenas de humor y mucha jovialidad la autora de “A-B-Sudario” (novela ganadora del premio Mario Monteforte Toledo y publicada por Alfaguara) respondió afablemente las preguntas hechas por el periodista y bromeaba al decir que “este no es un conversatorio, sino un sicoanálisis”.

La escritora se situó en diferentes etapas de su vida, desde su infancia –época en que confesó haberse interesado por la literatura–, pasando por su adolescencia y llegando hasta la creación de su primer libro.

—¿Cómo empezaste en el mundo de la literatura?

—No me acuerdo... se me vienen a la cabeza dos imágenes...

Con este inicio se rompió el hielo. De allí en adelante fueron más de 60 minutos de amena charla en la que también participaron los espectadores.

Así, fuimos conociendo la historia del primer libro de cuentos que le obsequiaron a Jacinta (del que recuerda perfectamente al ratón Suavín), su primera novela, que quemó en un intento por desaparecer de este mundo esa primera huella literaria –mal escrita a su criterio–, y sus procesos creativos, esos que comienzan a veces con las imágenes vistas en un tan solo instante o con personajes de la vida real.

También se confesó como asidua lectora (o espectadora en el caso de la TV) de notas rojas, de crónicas noticiosas que en más de alguna ocasión también le han proporcionado la base para sus relatos.

“Yo no puedo decir cómo fomentar la imaginación”, expresó la autora, refiriéndose a que la charla no estaba destinada a ofrecer un método sobre “cómo escribir un relato”, sino más bien a que el público conociera el devenir de un escritor.

A las respuestas Jacinta añadía alguna experiencia, algún detalle o dato importante ocurrido durante su vida como escudriñadora de libros e inventora de historias, en fin se reveló ante sus lectores. Y decimos sus lectores, porque los asistentes conocían bien su trayectoria literaria.

De esta manera, el público no tuvo ningún problema al momento de dirigirse a la escritora para satisfacer sus inquietudes: ¿Ha considerado traducir al inglés su obra para vender en otros mercados?, ¿cómo sería un día normal (como escritora) en la vida de Jacinta Escudos?, ¿cómo ha hecho para romper el hielo consigo misma? o ¿de dónde sacó el nombre de los personajes de “A-B-Sudario”? fueron algunas de las preguntas hechas por los lectores, a las que una a una fue respondiendo con naturalidad.

Al final, todos complacidos. La autora por haberse “psicoanalizado” ante sus lectores y éstos por haberla conocido más allá del texto que aparece en la contraportada de un libro.