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2003
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$1,285,550
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2004
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$1,405,276
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2005
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$1,503,279
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2003
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$1,285,550
Con los fondos se compró equipo
para nuevas áreas de terapias.
2004
$1,405,276
FUNTER construyó dos edificios.
2005
$1,503,279
Fue la cifra alcanzada.
Empresas y ciudadanos colaboraron.
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Ayudar de todas las formas posibles
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Las colaboraciones llegaron durante
27 horas por medio de varios medios
que facilitaron que los salvadoreños
colaboraran.
Los mensajes cortos desde
celulares fueron la novedad de este
año. Por un dólar, los
usuarios podían transmitir
sus mensajes a conocidos por medio
de la pantalla del televisor y a la
vez abonar a la causa.
Tres bellas modelos atendieron las
llamadas de salvadoreños. Con
una llamada también se podía
ayudar.
En el sitio web de la Teletón
también se habilitó
un servicio para donativos online.
La compra de artículos
promocionales era la forma
más sencilla de colaborar.
En el gimnasio, alcancías
metálicas y cajas se pasaron
entre los asistentes.
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Lo han logrado, lo
hemos logrado, fue el grito que todo
el staff de presentadores de Teletón
2005 coreó 18 minutos después
de la medianoche, cuando los últimos
cinco cuadros del corazón símbolo
del evento se encendieron.
Había sido superada
la meta de más uno, al
llegar a 1,454,763 dólares, cerca
de 50 mil dólares más que
el año anterior.
Junto a la cifra no faltaron
los abrazos, los gritos y las lágrimas
que asomaban en los ojos de presentadores
y público presente. ¡Lo
hemos logrado!, repitió el
presentador mexicano Adal Ramones poco antes
de quedarse sin habla de la emoción.
Tenemos casi 50 mil dólares
más y esto no acaba, puede seguir
donando, dijo con voz entrecortada.
La meta se cumplió,
no sin pasar minutos de ansiedad porque
no se alcanzaba cantidad proyectada. Sin
embargo, los últimos donativos se
hicieron esperar y fueron los que tocaron
las puertas del gimnasio entre las 11 y
las 12 de la noche y los que ayudaron a
superar la meta.
El Banco Agrícola
volvió a decir presente en los últimos
minutos con 75 mil dólares. Uh,
uh y recontra uhh , gritó Ramones.
Los empleados de esa institución
bancaria no se quedaron atrás y entregaron
un donativo de 51,159.70 dólares.
Para cerrar con broche
de oro, Pedro Fernández empezó
a cantar La bala y junto a este
ritmo y el de otra de sus canciones, los
asistentes al gimnasio celebraron que el
sueño de construir un centro de rehabilitación
de segundo nivel en San Vicente pueda ser
realidad.
Al filo de la 1 de la mañana,
la Teletón aun festejaba y volvía
corear una cifra mayor a la inicial: 1,503,279
dólares.
Confianza anticipada
El calor del corazón
del salvadoreño va creciendo poco
a poco, pero al final siempre se vuelca
y los donativos mayores empiezan a venir
hasta el final, había asegurado
en horas de la tarde Denisse de Suvillaga,
coordinadora de recaudación, cuando
los donativos no alcanzaban la mitad de
la meta.
Como ella lo predijo, a
las 9 de la noche se habían empezado
a recibir los donativos más fuertes.
La Fundación Dueñas aportó
50 mil dólares a la causa. Biggest
tampoco se quedó atrás. A
las 11: 30 de la noche donó 10 mil
dólares. A las 11:40, el público
se estremeció al saber que representantes
de los supermercados Liborio y el Comité
Salvadoreño El Piche, de Los Ángeles,
en Estados Unidos, habían viajado
hasta nuestro país para aportar 40
mil dólares.
Yo estoy seguro
de que con la ayuda del pueblo salvadoreño
vamos a llegar a la meta, había
afirmado el presidente de FUNTER, Alfonso
Quiñónez. Sus palabras se
cumplieron.
Tarde, pero seguro
El ambiente en el
Gimnasio Nacional Adolfo Pineda era intenso.
Las banderas ondeaban, los pompones se hacían
sonar. Artistas como Aleks Syntek, MDO o
Axe Bahía eran los que más
gritos provocaban entre los asistentes,
en su mayoría jóvenes. La
euforia no cesaba pese a que los donativos
continuaban abajo de lo esperado.
En el segmento infantil,
la Tía Bubu derramó unas lágrimas
al ver que, a pesar de los testimonios de
varios pequeños rehabilitados en
FUNTER, no se lograban encender en la sesión
de la mañana más de cuatro
de los 26 cuadros del corazón de
la Teletón. El enorme y simbólico
contador luminoso, novedad de este año,
tardaba en calentar.
"Desgraciadamente
el pueblo salvadoreño espera hasta
última hora para hacer todo, incluso
para donar, dijo Julio Mena, coordinador
del evento.
Las opiniones de
la lentitud con la que las personas se acercaban
a donar variaban. Lo que pasa es que
nosotros confiamos en que otros van a donar,
por eso se atienen, eso se ha vivido en
todas las teletones, añadió
Ceci de Reyes quien junto a sus compañeros
de trabajo asistieron al recinto para donar.
La gente siempre se confía
al principio, pero va a venir, exclamaba
confiado Víctor Flores, un voluntario.
Esta seguridad en
el altruismo de los salvadoreños
la mantenían incluso los organizadores
del evento. Siempre estamos seguros
de que los salvadoreños, tanto aquí
como en el exterior se identifican tanto
con la causa que no se quedan indiferentes
ante la oportunidad de ayudar, comentó
Denisse de Suvillaga.
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