“Es el buen momento para que una joven
llegada de Indonesia se reintegre a este gran
concurso”, aseguró esta licenciada en Derecho
de 25 años de edad.
Artika está visiblemente entusiasmada por su
participación en el certamen, que tendrá lugar
este 31 de mayo en Tailandia. Esta musulmana practicante
explica que las cosas han cambiado en su país
desde la prohibición de Suharto en 1996.
La candidata eligió, sin embargo, un traje de
baño entero, mucho menos sexy que el de sus compañeras,
para las filmaciones en la turística isla de Phuket,
en el sur de Tailandia.
Esto no impidió las manifestaciones en su país
natal de musulmanes radicales con pancartas en
las que podía leerse: “No vendan los muslos
indonesios”.
Tildada de prostituta
Los escasos 70 militantes presentes calificaron
a la joven de “prostituta” y predijeron
“la cólera divina y nuevas catástrofes en
Indonesia”. El archipiélago fue duramente
golpeado en los últimos meses por un devastador
maremoto y varios mortíferos terremotos.
“El gran problema sigue siendo el desfile
en traje de baño”, reconoce la joven mientras
se ata una toalla a la cintura. “Pero hoy
en Indonesia se puede ver a mucha gente en bañador
en la playa”.
Casi 90% de los 220 millones de indonesios son
musulmanes. La gran mayoría practica un islam
tolerante.
La candidata asegura también que sus gobiernos
han evolucionado. “Pero prefiero no opinar
sobre el Gobierno; es un tema sensible. Simplemente
soy consciente de que soy una ciudadana que pertenece
a la joven generación.”
“Rechazamos su participación porque un
acontecimiento como este no es compatible con
nuestra cultura, sin mencionar los valores religiosos”,
señala por su parte Syamamah Suratno, responsable
de la sección femenina de Muhamadiya, la segunda
organización islámica de Indonesia.
“No deberíamos ser juzgados por nuestra
apariencia física. Si queremos participar en un
concurso, debería ser uno que midiera el cerebro,
la inteligencia o el talento”, agrega el
militante.
No es la única
Artika no es la única candidata de un país musulmán
que quiere suceder a la actual Miss Universo.
Otras vienen de Egipto, Turquía, Nigeria y Malasia.
Pero el tema sigue siendo sensible en las naciones
del islam. En 2002, el concurso de Miss Mundo
tuvo que ser desplazado de Nigeria a Gran Bretaña
tras haber provocado motines que dejaron más de
200 muertos.
Tom Kruesopon, organizador de esta edición de
Miss Universo, admite que la presencia de Artika
es delicada, pero dice estar “seguro de
que la decisión de enviarla fue la correcta”.
“Yo era un poco escéptico en cuanto a
su participación, sabiendo que podría provocar
un escándalo en su país... pero su llegada es
positiva para el concurso”, estima.