Sencillamente no lo podía creer. Natalie Glebova no podía dar crédito a lo que estaba pasando en ese momento. Cuando se anunció quién era la ganadora, la bella joven de piel bronceada enmudeció.
Enfundada en un largo vestido blanco, la joven saludó a sus padres y agradeció a su nuevo país por darle a ella y su familia la oportunidad de comenzar una nueva vida.
“Siento que todo va demasiado deprisa y que es irreal”, declaró a los periodistas la nueva reina, quien, casi sin palabras por la emoción, agitaba la bandera con la hoja de maple de su país, Canadá.
Glebova se impuso el lunes (martes en Tailandia) ante 81 candidatas de todo el mundo, incluido El Salvador, que no logró el sueño de ser seleccionada entre las finalistas.
La joven conquistó el título en un cerrado pulso con las cuatro finalistas, todas latinas.
Miss Puerto Rico, Cynthia Olavarría, se quedó en la primera posición, por delante de la dominicana Renata Soñé, la mexicana Laura Elizondo y Miss Venezuela, Mónica Spear.
Su diseñador “enloqueció”
Fueron muchas las personas que vivieron en carne propia la final, como el diseñador colombiano Miguel de la Torre, creador del vestuario de Natalie, quien declaró ayer que se volvió “loco” cuando su candidata fue declarada ganadora del certamen,
“Me volví loco”, dijo De la Torre al diario “El Tiempo”, de Bogotá, tras la velada de coronación de la reina de belleza.
Según el modisto, que también creó el vestido de la candidata de Nicaragua, “las reinas canadienses siempre han sido muy clásicas. Es la primera vez que llevan a un diseñador latino”, dijo. De la Torre señaló: “Estar al lado de ella es lo mejor que me ha pasado en mi vida profesional. Es más, venir por primera vez con dos reinas y con dos vestidos de coronación fue un sueño hecho realidad”.
Natalie fue parte de un espectáculo durante el cual los invitados debieron vestir con ropa para la noche, aun cuando en Tailandia era hora del desayuno, y en el que se guardó un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas del “tsunami” que el pasado diciembre causó cerca de 5 mil 400 muertos.
Durante la ceremonia se proyectaron filmes de las candidatas en la playas de Phuket, en templos budistas, mercados multicolor y recibiendo la acogida calurosa en el “país de la sonrisa”.