El "aquafitness" es considerado como un método integral, porque se trabajan todos los músculos del cuerpo, desarrolla los pulmones y la rutina de ejercicios se hace casi sin esfuerzo, es decir, se unen las cualidades terapéuticas del agua con los beneficios de la actividad física.
Una de las virtudes de esta técnica es que todas las mujeres pueden practicarlo, sin importar, tu edad, que estés embarazada, operada de la columna, que padezcas de las extremidades o de las articulaciones. Esto se debe a que el medio donde lo realizas, que es el agua, reduce la presión sobre las coyunturas y los movimientos que haces tienen un impacto mínimo.
Otros de los atractivos que posee el "aquafitness" es que no hay lesiones, no sufres de calor y te olvidas del estrés. Además, no necesitas ser una experta en natación, porque hay instrumentos que te ayudan a flotar. Lo mejor es, que si no puedes nadar, te propongas hacer "aquafitness" para aprender y así obtener doble beneficio.
Actividades en remojo
Dentro del agua puedes practicar rutinas de ejercicios específicas que tienen recompensas diferentes como: Los "aquaerobic" y el "aquagym". El primero consiste en hacer los mismos ejercicios que se hacen en un gimnasio, pero dentro del agua y al ritmo de la música. Están recomendados para mujeres que desean adelgazar y que tienen afecciones en la espalda y rodillas.
El "aquagym" trabaja en la tonificación de los músculos, realizando repeticiones con instrumentos como pesas y tubos propios para el agua, flotadores, pelotas, entre otros. Esta técnica es ideal para las mujeres que padecen de problemas musculares y les imposibilita hacer ejercicios fuera del agua.
Dentro de una piscina se puede hacer casi todo tipo de ejercicios por ello, hoy se puede hablar de muchas técnicas a practicar: "Aquastep" con escalones dentro de la piscina; "aquarunning", correr dentro del agua; "aqua box", luchando contra la presión del líquido, y muchos más.
Resultados del chapuzón
Para que estas disciplinas te den resultado, es necesario que te propongas practicarlas dos o tres veces por semana y tengas una dieta balanceada. No significa que sufras de hambre, sino que incluyas en tu dieta verduras y frutas, y reduzcas las grasas y harinas. Después de dos meses comenzarás a ver los resultados, no solo en la reducción de volumen y peso, sino en la textura de tu piel, aportando una apariencia más tersa. Además, te sentirás con más energía, mejorará tu equilibrio y la capacidad cardiopulmonar aumentará.
El "aquafitness" es de gran ayuda para las futuras mamás, ya que reduce las molestias propias de la gestación, controla el peso, activa la circulación sanguínea y facilita la labor de parto, brindando mayor flexibilidad y menos dolor. La rutina de ejercicios es especial para no fatigarse y se debe iniciar después de los tres meses de embarazo. Lo mejor es que consultes a tu médico antes de practicar esta disciplina.
Una de las claves para el éxito de esta técnica es que debes calentar antes de hacer la rutina de ejercicios y relajarte después de ellos, para condicionar tu cuerpo y disminuir la posibilidad de sufrir algún calambre. Y sobre todo, que no ingieras alimentos antes de practicarlo. El tiempo recomendado por sesión es de 30 a 45 minutos ¡no más!, porque puedes hacer un sobreejercicio sin percatarte. Recuerda que las condiciones del agua son distintas y puedes hacer más ejercicios sin sentirte fatigada, lo que puede estimular demasiado los músculos.
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