El nombre completo de esta santaneca es Elsie Tatiana Hernández Quiñónez. Es la cuarta de seis hermanos. Su dulzura, carisma y simpatía despertó, en los miembros del jurado calificador del Rostro ELLA 2005, las calificaciones más altas que le adjudicaron este título, y que por quinto año consecutivo se brinda a la mujer más bella que haya engalanado alguna portada de esta revista.
En 2005, el Rostro ELLA recayó en “Tati”, como cariñosamente le llaman, una personita muy especial, no solo por su angelical sonrisa sino por una deficiencia auditiva a causa de la rubéola que afectó a su madre durante el segundo mes de su embarazo.
Desde el primer año de vida, Tati y sus padres empezaron a recorrer las instalaciones del Centro de Audición y Lenguaje. Ahí se le practicaron varios exámenes y le detectaron sordera. “El diagnóstico fue duro para nosotros, porque lo menos que desea un padre es que le pase algo a un hijo; sin embargo, le damos gracias a Dios porque la rubéola que padecí solo le afectó los oídos a la niña. Hoy, ella es quien llena de luz nuestro hogar”, confesó su madre, Carmen Quiñónez de Hernández.
Desde aquél momento, sus padres decidieron que la enseñanza de Tatiana se enfocara en la lectura de labios y en la oralización, y no en el lenguaje de señas. Sus terapias de lenguaje nunca faltaron, mismas que le llevaron a aprender a leer y a escribir.
“Hasta el séptimo grado estudió en el Colegio Augusto Walte, pero las exigencias se hicieron mayores a su problema, por lo que consideramos, hace dos años, cambiarla al Colegio Laura Lettinen, cuya educación es personalizada”, comentó su padre, Ricardo Hernández, al mismo tiempo que admite que, “a finales de 2003 se le practicó un implante en el oído que, conectado a un aparatito externo le permite discriminar y memorizar las palabras... Es un nuevo idioma para ella”.
Esta falla, que aún persiste, no ha sido obstáculo para explotar su talento ante el lente de la cámara, desde que Revista ELLA la “descubrió” en 2004.
El primer premio
Haber aparecido en las páginas interiores de ELLA la llevó a participar en el concurso que Cy°Zone lanzó a finales de aquél año, a jóvenes modelos salvadoreñas: La Chica Look Cy°Zone 2005.
Fue su hermana mayor, Claudia Mariella, quien la inscribió a este concurso, con la seguridad de que Tatiana resultaría como ganadora. “Mi alegría más grande fue verla triunfar entre 150 jóvenes que, al igual que Tati, buscaban realizar uno de sus sueños”, dijo.
Meses después, esta bella chica viajó con su madre a República Dominicana a representar la marca. Allá la esperaban otras delegadas de Latinoamérica, quienes también posarían ante las cámaras expertas para ser la portada de los catálogos a publicarse en cada uno de sus países.
Triunfó con ELLA
Posar en la portada de Revista ELLA del mes de octubre, cuya edición se dedicó a las “teenagers” fue, para Tatiana, “un honor y un sueño”. Así lo confesó en un momento.
Pero más realidad que sueño fue el hacerse acreedora, el pasado mes de febrero, durante la celebración del 19 aniversario de esta revista, al “Rostro ELLA 2005”.
Recuerda doña Carmen que el día del evento de premiación, Tatiana le pidió a Dios que le diera serenidad y que la hiciera ganar... Yo le decía que el hecho de haber sido portada de ELLA era ya una victoria”. Sin duda alguna, Dios le escuchó. Le calmó sus nervios y le regaló el ansiado título.
Para toda su familia, y en especial para Ricardo Alfredo, su hermano menor, “Tati era la más bella”. Y así lo fue.
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