Estos caninos se caracterizan por ser una de las razas preferidas para tenerla en casa. Se les considera el representante insigne de la ternura y la buena compañía. Resultan ideales para las familias con niños, pues son muy graciosos y adiestrables. Su carácter despierto e inteligente los hacen especiales, pero sobre todo, la lealtad y el cariño incondicional que le ofrecen a sus amos los convierten en una de las mascotas más cotizadas por las familias. Lo cierto es que sean como sean, inquietos, felices, tristes y melancólicos, los French Poodle son una raza de perros con mucho carácter. Y aunque son muchas las virtudes en estos perros, también tienen algunos inconvenientes como problemas de salud y otros cuidados.
Como todas las mascotas, los French Poodle necesitan de atención, desde su alimentación hasta el cuidado de su pelo. Es importante que los alimentes con croquetas desde cachorros, ya que éstas ayudan a su calcificacion y evitan problemas de salud, pues cuando los alimentas con otro tipo de comida corres el riesgo de que no sea una dieta balanceada. Esto podría provocarles enfermedades como la “hipocalcemia puerperal”, que se da cuando los niveles de calcio en la sangre disminuyen.
Generalmente, la causa es una vida entera alimentada a partir de dietas “solo carne”, y por tanto, deficientes en calcio, lo cual suele ocurrir más frecuentemente en razas pequeñas como ésta, que mal educan sus dueños y por tanto, almacenan poco calcio en sus huesos. Pero el problema no es sólo una falta de calcio en la dieta, sino también una pérdida de calcio.
Las dietas altas en proteínas tienen el efecto de acelerar la pédida de calcio en el organismo, dando como resultado reservas de calcio muy pobres. Necesitará un suplemento de calcio altamente soluble, administrado constantemente para que no se produzca la hipocalcemia. Pero, también se trata de un problema hormonal: El fallo de las perras en producir hormona paratiroidea, la cual saca el calcio de los huesos para mantener el calcio en sangre dentro de los niveles normales.
Existen otros dos aspectos en los que debes prestar atención: El cepillado de su pelo y la limpieza de sus dientes, pues una de las principales atracciones de esta raza es su porte elegante y distinguido. Como son muy traviesos, tienden a ensuciarse mucho. A los “poodles” hay que cepillarles el pelo a diario. De esta manera evitarás que se le formen nudos y para lograr esto, debes cortarles el pelo periódicamente. Otra de las áreas importantes, que no debes descuidar son los ojos, para que el pelo no se les meta dentro ni les cause molestias. Esto provoca irritación, pero sobre todo, incomodidad.
Aconseja: Mariella Pineda, Veterinaria de Policlínica Veterinaria. Tel. 2298-0315.
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