El Charleston es un estilo de baile que también se convirtió en moda, y se practicaba mucho en los años 20, lo cual fue de gran ayuda para divertirse después de la I Guerra Mundial.
Se originó desde 1903 como danza folclórica negra en la ciudad de Charleston, Carolina del Sur, Estados Unidos. Todo lo que importaba era divertirse y disfrutar. El papel de la mujer en los bailes acentuaba su sensualidad, reforzada con ropajes ajustados, maquillajes exagerados y el uso de collares largos y hechos de perlas. La moda "Charleston" introdujo, además, vestidos desenfadados e incluso insinuantes.
En la actualidad, el vestuario femenino se ha simplificado notablemente en su estructura, a pesar de dar cabida a una gran cantidad de ornamentos como bordados, lentejuelas, mostacillas y pedrería, así como accesorios. Ahora la tendencia de los tan famosos collares “Charleston”, usados en los años 20, vuelve, pero esta vez no se limitan al uso de las perlas, ahora puedes llevarlos casi de cualquier material y en cualquier momento, pues no están reservados solamente para las noches de parranda como originalmente lo fueron.
Lo “in” y lo “out” de la moda
Aunque el buen tiempo se hace presente en esta época del año, debes ir pensando en las compras para la nueva temporada y en el cambio de guardarropa. ¿Qué puedes aprovechar del año pasado y qué nuevas prendas adquirir?. Éstas son algunas pistas de la moda para la estación cálida 2006.
- Sí a los pantalones “punta de yuca” con sandalias de tacón fino.
- No a las camisetas sueltas y a las camisas masculinas sin forma.
- Sí a la tela de lona para todo, imprescindible una falda de tiempos.
- No al traje de pantalón con chaqueta abrochada desde arriba, especialmente si se complementa con un cinturón fino.
- Sí a los zapatos y sandalias de tacón alto y fino, sobre todo si van atados al tobillo.
- No al bolsito oscuro, de cuero o de nylon, y al bolso mochila.
- Sí a las blusas súper femeninas con encajes, volantes y manga corta.
- No a los zapatos “suecos” puntiagudos, estrechos y de tacón imposible, más aún si se combinan con medias de rejilla.
- Sí a los bolsos y accesorios llenos de color y que mezclan diferentes materiales como lentejuelas, mostacilla y pedrería.
Aconseja: José Domínguez, de DJ Couture.
Historia del anillo 
El precursor actual del actual anillo fue un sencillo aro de hierro. La antigua tradición romana consistía en entregar un anillo como símbolo del ciclo de la vida y de la eternidad, el cual a su vez, constituía una promesa pública del contrato matrimonial entre un hombre y una mujer. En esa época eran fabricados de hierro hasta que el oro fue introducido un tiempo después, en el siglo II D.C. Los cristianos adoptaron esta costumbre, y de esta forma, el anillo se convirtió en parte integrante de la ceremonia matrimonial.
El simbolismo del anillo, que significa eternidad, no se vio reforzado hasta el siglo XV por el emblema de la fidelidad conyugal, el diamante. Al mismo tiempo, inscribían breves poemas en los aros de los anillos, grabados que solían quedar ocultas en el interior. Estas secretas palabras de amor podían ir decoradas con rosas y resaltadas con vívidos esmaltes.
En la actualidad, quien porta un anillo generalmente lo hace porque se ha convertido en un accesorio de la moda contemporánea, pues los fabrican en cualquier tipo de material, desde los de oro hasta los hechos de plástico.
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