En cualquier etapa de la vida, es importante que aprendas lo que significa cuidar tu cuerpo y brindar todos los cuidados a los órganos genitales, tanto como a los ojos, garganta o corazón.
Muchas mujeres dejan para el final cualquier examen que tenga que ver con su fisiología íntima, lo que constituye un gran error. Un alto porcentaje de enfermedades podría evitarse si consultaran a su debido tiempo.
La falta de una buena educación sexual lleva a confusiones o a recibir informaciones erradas. También crea tabúes en torno a la sexualidad femenina, en donde no debería haberlos.
Los órganos sexuales femeninos son parte de su anatomía. Algunas mujeres, incluso, nunca han visto cómo lucen sus órganos o no saben sus nombres correctos. Imagínate, si no los conoces cómo podrías descubrir si algo anda mal.
A veces se identifica a la vagina como un órgano que tiene que ver solamente con el placer sexual; sin embargo, que conozcas su estructura y apariencia, es esencial para mantenerte saludable, y que puedas prevenir enfermedades que pongan en riesgo tu vida.
Mírate sin miedo
Te haremos algunas preguntas sobre los factores que aumentan tus riesgos a contraer una infección en tu área genital, luego te diremos qué debes hacer.
1. Pregunta: ¿Usas jabón para lavarte la vulva?
Recomendación: Suspende el jabón.
El porqué: Lávate solo con agua tibia. Los perfumes y químicos del jabón pueden provocar desequilibrios entre las bacterias beneficiosas que habitan en la vagina, y despojar esos delicados tejidos de la grasa natural.
2. ¿Usas ropa interior de nylon, lycra o pantalones muy ajustados?
Recomendación: Usa "bikinis" de algodón y olvídate de los pantalones apretados.
El porqué: Impiden la circulación en el área vaginal, creando un ambiente más propenso a la proliferación de hongos y bacterias. Siempre debes usar ropa interior de algodón y evitar los pantalones muy ajustados.
3. ¿Realizas duchas vaginales?
Recomendación: Nunca te des duchas vaginales.
El porqué: No solo eliminan la bacteria beneficiosa, sino que también pueden empujar la bacteria perjudicial hacia el interior del útero, aumentando el riesgo de una infección seria, como una inflamación pélvica.
4. ¿Orinas antes y después de tener relaciones sexuales?
Recomendación: Crea el hábito de hacerlo siempre.
El porqué: Al orinar antes y después del sexo, ayudas a sacar fuera la bacteria que causa infecciones del tracto urinario. Si puedes, toma un vaso de agua antes de intimar con tu pareja, para que te sea más fácil orinar después.
5. ¿Tomas anticonceptivos?
Recomendación: Los beneficios de la píldora van más allá de la prevención de un embarazo.
El porqué: Si has tomado la píldora por siete años (aunque no sean consecutivos) reduces a la mitad los riesgos de contraer cáncer ovárico o del endometrio. Algunos anticonceptivos disminuyen los dolores menstruales y hasta mejoran el acné.
6. ¿Te examinas la vulva frecuentemente en busca de bultos o verrugas?
Recomendación: Debes examinarte con un espejo una vez al mes.
El porqué: Si te encuentras algún busto, llaga, verruga, lunar, área blanquecina o cualquier cosa nueva o sospechosa, acude al ginecólogo lo antes posible.
7. ¿Todos los años, te haces el Papanicolau?
Recomendación: Ve al ginecólogo una vez al año, pero nunca dejes de hacerte la prueba.
El porqué: Hacerte la prueba anual, es el paso más importante para prevenir el cáncer del cuello del útero. Todas las mujeres que hayan tenido una relación sexual deben hacérsela, no importa su edad; porque entre más joven empieza su vida sexual, tienen mayor riesgo de cáncer.
Consejos del ginecólogo
* La vagina, por ser un órgano que segrega fluidos, debe lavarse con abundante agua, sin usar jabón ni desodorante íntimo.
* Si realizas una limpieza adecuada evitas infecciones o inflamaciones que podrían provocarte dispareunia (dolor en los genitales al tener sexo, puedes sentirlo cuando introduces un tampón o el pene dentro de la vagina; algunas veces, inclusive al sentarte o usar pantalones puede causar malestar).
* No uses protectores diarios femeninos por períodos prolongados, ya que son fabricados con material sintético y pueden originar vaginitis alérgica (infección o inflamación en la vagina producida como reacción a elementos externos tales como jabones, desodorantes, duchas vaginales y otros).
* La limpieza genital después de defecar tiene que ser de la vulva hacia el recto; de esta manera evitarás contaminarte con las heces.
* Quítate el vello del área de tus genitales porque pueden guardar calor y secreción en éstos.
* Cuando tomas antibiótico, por cualquier enfermedad, los mecanismos de defensa de tu vagina pueden cambiar (ph ácido, sangrado menstrual, entre otros) y producir leucorrea (abundante flujo vaginal). Es recomendable que cuando los tomes, sea bajo supervisión médica. |