A parte de su valor energético, los cereales tienen un valor cultural que identifica las zonas geográficas: El arroz es importante en Asia; el trigo en Europa, y el maíz en América; por ello se han convertido en uno de los alimentos más consumidos por la humanidad desde los tiempos antiguos. Su cultivo es fácilmente adoptado a casi todos los suelos y poseen virtudes poderosas para conservar la salud, una de ellas es que su consumo reduce el nivel de colesterol malo en el organismo.
Consúmelos
Dentro de los tipos de cereales se encuentran:
El trigo, originario de Europa, es rico en vitaminas y minerales; con este cereal se puede elaborar pan, pasta, galletas y pasteles. Asimismo, se puede consumir solo una parte de él como el salvado y el germen. Este último es esencial en la dieta de los niños para fortalecer su crecimiento.
El arroz es uno de los cereales más legendarios, oriundo de China y cultivado en los cinco continentes; es consumido como complemento o como platillo principal.
Este cereal es bajo en grasa, por lo que resulta idóneo para personas delicadas de salud, que desean adelgazar y que quieren eliminar agua del organismo. Su consumo puede ser en grano entero o harina.
El maíz es el tercer cereal más importante, su cultivo se originó en América, pero hoy se da en todo el mundo. A parte de poseer los mismos minerales que el trigo y el arroz, éste tiene caroteno, transformado en vitamina A. Su consumo es por medio de harina, en grano, aceite y maicena.
La avena procede de Europa, y pese a que al principio se utilizó para alimentar animales, hoy es el cereal que posee más proteínas, después del trigo. Asimismo, posee hidratos de carbono que sacian el hambre, por ello es el alimento perfecto para las personas con régimen de dieta. Se puede consumir molida, en hojuelas y combinada con lácteos, semillas y frutas.
El centeno y la cebada también son considerados cereales, el primero es familiar del trigo, y se extrae de él harina para elaborar pan, además, se utiliza para hacer aguardiente. La cebada es oriunda de Egipto y se utiliza para la elaboración de cerveza, whisky y ginebra. La cebada, como harina, se utiliza en la elaboración de pan, como copos, para enriquecer sopas, y tostada, para hacer bebidas.
Cereales integrales
También se conocen los cereales integrales, que son aquellos que no pasan por un proceso de refinado, dejando el grano puro con todos sus nutrientes, convirtiéndose en una fuente alta en fósforo, manganeso, potasio, zinc, cobre, sodio, hierro, calcio, magnesio y fibra que ayuda a la digestión y cuando hay problemas de estreñimiento. Entre ellos están: La harina integral, la avena y el arroz integral.
En cuanto a los cereales refinados, éstos son molidos para remover de ellos el salvado y el germen, y con ellos el hierro, vitaminas y fibra, con el fin de darle una apariencia suave y para conservarlo por más tiempo. Entre ellos se identifican: Harina, arroz y el pan, todos blancos. A los productos refinados se les añaden vitaminas al terminar el proceso de molido, por ello, se les llama "enriquecidos", esto se da como una forma de compensar lo que se extrae en el refinamiento.
Entre los granos integrales más consumidos están: Arroz, avena, palomitas de maíz, hojuelas de maíz, trigo, pan, pasta y galletas. |