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Hemos tomado el modelo coupé para esta prueba porque nos ayudará a reflejar las nuevas líneas revolucionarias de esta octava generación, que está en medio del sedán y el deportivo.
La historia de nuestro encuentro con la nueva versión del Civic se remonta al prototipo tipo hatchback que vimos por primera vez en el Salón de Ginebra el año pasado, y desde esa ocasión quedamos gratamente sorprendidos. Honda rompía todos los esquemas. Desde esa ocasión se rumoraba sería el nuevo Honda Civic, y en efecto, lo fue.
El historial del Civic es impresionante, aun con los cuestionamientos normales de que entre generación y generación había cierta mentalidad conservadora en el modelo sedán, salvándolo los de diseño deportivo, que eran otra cosa.
Después de siete generaciones, esta octava entra de lleno por el sentido de la vista. Este coupé es parte de una gama en la que lo acompaña por el momento, solo el sedán en nuestro mercado.
¡Qué líneas! Son el reflejo del nuevo concepto Civic. Un diseño futurista, atrevido y muy original, y que ya ha comenzado a ganar premios. Una estética agradable por dentro y fuera que obliga a mirarlo por donde pase, y además al conducirlo abunda en buenas sensaciones con un régimen de marcha que sigue certificando la buena calidad del producto Honda.
Después de la exquisitez que provoca al verlo, podemos decir que poco cambia del prototipo que vimos en Ginebra. Pequeños detalles como el caso de que al sedán por su baúl, quizás se le resta deportividad, pero también los modelos como el hatchback y el SI de 2.0 litros, -que todavía no están en nuestro mercado- aumentan deportividad inclusive arriba de este coupé.
Lo que sí es evidente es que Honda ha hecho caso omiso de las siete generaciones anteriores y ha diseñado un carro de líneas revolucionarias, y ha logrado que este nuevo Civic coupé entre por los ojos.
Su diseño se observa muy futurista, especialmente su parrilla delantera, sus escapes y la forma de las líneas.
Y si el exterior provoca exclamaciones, su interior es para trasladarse a otra galaxia. ¡Qué puesto de conducción! Su tablero hace imaginar una nave espacial.
No se parece en nada a su antecesor, y nos atrevemos a decir que pocas veces hemos visto la renovación de un automóvil que rompe tanto con el estilo anterior. En realidad lo que Honda ha hecho no es una evolución, sino una revolución.
En primer orden podemos decir que Honda ha roto la tendencia de aumentar el tamaño de sus modelos, este coupé inclusive, por su concepto de dos puertas es un poquito más corto que el sedán (4.44/4.48) y un poco más bajo en altura (1.39/1.43), y mantienen el mismo ancho (1.75 m), esto naturalmente por la imagen deportiva que quieren dar con este nuevo diseño.
Además de las formas originales de que hace gala, visto de lado la línea de forma de cuña -como se le llama a este estilo de los coupé- y su cuerpo bajo trapezoidal definen un sólido perfil al que se le añade un nuevo spoiler posterior, con lo que se acentúa su diseño trasero de un solo trazo, lo que unido a su escape cromado enfatizan lo deportivo de la filosofía Civic en su versión coupé. Es agresivo.
Pero si el exterior sorprende y agrada, el interior transporta. ¡Qué buen trabajo de diseño! Un tablero que tiene rasgos deportivos pero a su vez futuristas. Unas líneas y un formato que los diseñadores identifican como "dual zone cockpit" que no es otra cosa que dividir en una zona la instrumentación principal y en otra más alejada la secundaria. A eso agreguémosle que además del diseño, la disposición de los distintos elementos está en función del conductor, los materiales se muestran de muy buena calidad y la iluminación de fantasía. Todo le da un toque muy distintivo a su interior.
Es interesante cómo han recogido experiencias de otros coches de sistemas analógicos en los mandos y le han dado mejor funcionalidad. El único indicador en el centro y a la vista del conductor es un gran tacómetro analógico. Justo más arriba hay un velocímetro digital fácil de leer, rodeado de lecturas de temperatura del motor y nivel de gasolina. Justo donde se necesitan. Luego los controles de audio como los del aire acondicionado están a la mano, e incluidos en un timón que también es toda una novedad en su diseño de línea espacial.
La visión una vez puesto en marcha va más allá del inclinado capó que va en forma descendente.
La ventana del conductor se abre y cierra de un solo toque. El piso trasero es plano y los ocupantes de los asientos traseros si bien no van holgados, no deberán olvidar que en un coupé hay ciertos sacrificios atrás, para dar ventajas a ciertas prioridades.
En cuanto a la parte mecánica, también Honda considera que es uno de sus puntos clave y novedosos. Este coupé monta un motor de 1.8 litros, de cuatro cilindros en línea con tecnología i-VTEC, que le permite entregar 140 caballos de fuerza y, lo novedoso -según Honda- es que ofrece un consumo similar al de un motor de 1.5 litros. El poder de este motor se maneja a través de una caja de cinco velocidades, cuya palanca está situada muy cerca de la consola central y a una altura que nos agradó porque su manejo se hace con una facilidad y deja la sensación de que conducimos un deportivo.
Manejarlo da placer. De marcha firme y buena filtración de las irregularidades del camino. Su suspensión como es normal en el coupé es un poco más dura, pero sus barras firmes y respectivos ajustes permiten tener un mejor manejo a mayor velocidad.
Luego de conducirlo por la ciudad y carretera, queda una sensación de gusto y placer que hasta hace perder la neutralidad periodística, pues es un auto que dan ganas de tenerlo en el garaje para nuestro uso diario.
Para quienes creen saber mucho del Civic, les romperá paradigmas. Creemos que Honda merece el aplauso porque ha dejado de ir a lo seguro como en las anteriores generaciones y ha creado un nuevo modelo Civic, y un coupé con un espíritu de lo que un comprador de este segmento desea tener.
Su equipamiento también está en sintonía de esta nueva imagen, bolsas de aire frontales y laterales, sistema de frenos antibloqueo (ABS), distribución electrónica de frenos (EBD); excelente equipo de sonido con 6 bocinas y MP3 y control de volumen sensible a la velocidad, ventanas y espejos controlados eléctricamente, portavasos y distintos compartimentos distribuidos en su interior de manera funcional. Todo en función del confort del conductor y pasajeros.
En Europa, Honda ha situado esta gama y especialmente los modelos coupé, el SI y el hatchback, dentro del segmento "premium" pues consideran que tienen las armas para enfrentarse con el BMW Serie 1 ó el Audi A3, entre otros. Y por otro lado ya ha comenzado a ganar premios como el "Carro del 2006" por la Revista Motor Trend. Además de otros como el "Carro más seguro del 2006" por la IIHS de Estados Unidos y la Asociación de Reporteros de Canadá le otorgó el premio como el "Carro con mejor desempeño".
Excelente trabajo el de Honda. Una evolución que se está anticipando a la época y una revolución en diseño que hará convulsionar el segmento y a un precio, el de este coupé, que está al nivel de lo que ofrece.
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