Estirarse y despabilarse
Consejo: Realiza un ejercicio de estiramiento al menos durante un minuto cuatro veces al día. Extiende los brazos hacia los lados a la altura de los hombros y con las palmas de las manos hacia arriba dibuja círculos hacia delante y atrás.
Al levantarte tómate el tiempo para despabilar todo el cuerpo, esto te aumentará la energía y te reanimará para comenzar el día.
En la caminata
Consejo: Debes apoyar primero el talón, luego el pie hasta llegar a la punta y contraer ligeramente los glúteos durante la realización.
Caminar erguida como si llevaras un libro de pasta dura en la cabeza te asegura que la postura sea favorecedora para mantener la espalda relajada.
¿Sentada por mucho tiempo?
Consejo: Con estos ejercicios enderezarás y estirarás la columna instantáneamente: Toma de 2 a 3 descansos de 15 minutos al día, cada uno en los que te sentarás al revés cerca del respaldo de la silla, de manera que las piernas estén muy abierta y el pecho apoyado en el respaldo.
Cuando te mantienes sentada muchas horas al día pierdes el tono muscular en la espalda, sobre todo si no mantienes la espalda erguida o encoges frecuentemente los hombros, sobre todo en los momentos de tensión. Con la constancia lograrás una buena postura.
Sueño reparador
Consejo: La noche es el mejor momento para descansar. Tener un buen colchón que proporcione a tu espalda el descanso que necesitas te ayudará a alcanzar el objetivo.
La cama no debe ser demasiada dura porque el cuerpo debe reposar sobre una base fija pero flexible; también recuerda usar una almohada pequeña y firme.
Rutinas deportivas
Consejo: La natación es el mejor método para relajar y fortalecer la espalda; sobre todo en la modalidad de dorso.
Muchos otros deportes podrían ser beneficiosos para quitar el estrés y darte alivio a esta parte del cuerpo, sin embargo, deben ser bien ejecutados como en el caso del ciclismo.
Presta atención: Si padeces de problemas en la espalda, evita deportes como el golf, tenis o surf.
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