Erróneamente se ha criticado a las personas que por elección propia o circunstancias de su vida retardan el matrimonio o deciden no hacerlo, lo cual ocurre principalmente en el sexo femenino.
La sociedad aún guarda prejuicios, probablemente, porque considera a la convivencia en pareja como el prototipo de una vida equilibrada.
"El mes pasado entré al periodo de los 'entas', la gente dice que si no me pongo lista me quedaré solterona, aburrida y sin hijos. Sé que por razones fisiológicas corro el riesgo de no tener descendencia, sin embargo, es injusto que me marquen por esto" expresó Marcela, estudiante de Medicina.
En los hombres la situación se agrava porque son tildados de homosexuales, reprimidos, don juanes, inmaduros, etc.
"Desde pequeñas en nuestros hogares nos enseñan que una mujer se realiza cuando se casa, y que su felicidad depende de encontrar ese complemento perfecto; pero qué sucede cuando este no llega", exclamó Marcela.
Pros y contras
El mito más terrible de mantener un estado solitario es que el asegura que vivir sin pareja significa inevitablemente sufrir en soledad. Tal amenaza ha presionado a muchísimas mujeres a contraer matrimonio sin estar convencidas.
Pilar Socorro, autora del libro "Mejor solas... que mal acompañadas", expresa en su obra que vivir en solitario no es lo mismo que vivir en soledad. "El estar solo puede ser, por haber sido elegido por el individuo, refrescante, rejuvenecedor y agradable. La soledad, en cambio, es penosa, extenuante y desagradable".
Además agrega: "Empezamos o terminamos de estar solos cuando queremos, puesto que es una elección individual. Se tiene la conciencia de que es algo que podemos terminar en cualquier momento y, por tanto, no lo sentimos como una imposición".
La autora venezolana sostiene que se debe aprender a disfrutar de la soledad para hacer de esta la mejor aliada. "La mujer puede tener una vida plena sin compañía", indica.
Según el psicólogo mexicano Germán Álvarez Díaz de León, sobrevivir y andar en solitario tiene muchas ventajas: Aporta un enorme sentido de autoestima y control, permite llevar las riendas de tu propia vida, puedes cultivar tus propios intereses, amistades, andar a tu propio ritmo, ser independiente económicamente y personalmente, tener libertad y determinación propia.
En auge
Desde hace algún tiempo se ha incrementado el número de mujeres que a sus treinta años están solteras. En el pasado, si una mujer no contraía nupcias a temprana edad era asediada con comentarios burlescos como: "Te vas a quedar solterona", "se te va a ir el tren" o "te quedarás a vestir santos".
En cambio hoy, en todo el mundo, cada vez más aumenta el número de la población femenina que decide vivir sola.
Mucha mujeres ven en la soltería una oportunidad de superarse profesionalmente y de lograr estabilización económica, porque creen que existe más libertad y menos compromisos para lograr sus metas.
Claudia es gerente de una prestigiosa empresa bancaria, a sus 29 años ha logrado culminar su carrera universitaria, es una mujer independiente y vive cómodamente en una casa que acaba de comprar.
"En mi círculo de amigas pocas están casadas. Creo que los hombres tienen miedo de establecer una relación con una mujer que sea autosuficiente", manifestó.
Aunque no descarta las posibilidades de casarse algún día, cree que el matrimonio no es uno de los principales objetivos en este momento.
Sin embargo, para otras, permanecer solteras no es una elección sino una circunstancia de la vida.
"Nunca encontré esa persona que llenara mis expectativas para casarme, por eso he vivido sola. Pese a los comentarios de la gente decidí esperar, y si hasta ahora estoy soltera es porque no ha llegado mi media naranja", comentó Sonia, de 55 años.
Fortuito o por decisión propia, la soltería es un fenómeno que se expande desde las sociedades desarrolladas hasta la pequeños países.
Entre 1985 y 2000, la cantidad de mujeres jóvenes que vivía en Estados Unidos sin ningún tipo de compañía creció más de un 33%, a treinta millones. En Japón aconteció que en el mismo periodo, el porcentaje creció de un 30 a 50%. En Francia, la edad promedio de casamiento de una mujer ronda hoy los treinta años. En Australia, casi la tercera parte de las mujeres entre 30 y 34 años no se ha casado.
Al otro lado del mundo, en el continente americano, María Antonieta Barragán, autora del libro: "Soltería: Elección o Circunstancia", encontró que un fenómeno similar se está suscitando en México, donde grupos de mujeres profesionales, independientes económicamente dan la espalda a los roles tradicionales, y retrasan, o rechazan, el matrimonio.
Barragán reveló que en México -basándose en el censo de población más reciente- que de los 50 millones de mujeres del país, siete millones del grupo entre 20 y 59 años de edad no tienen pareja.
Asimismo, mujeres jóvenes entre 22 y 34 años han ido postergando el matrimonio debido a que dan prioridad a la educación y al trabajo. Así, los índices de edad para casarse se han elevado en los últimos 10 años -incluso entre las católicas-, hasta alcanzar los 30 años en el nivel universitario.
La felicidad se hace, no se encuentra
La doctora Kate Wachs, en su libro "Los secretos del Amor, cómo hallar la felicidad en cada momento" enfatiza que "si cada persona considera la vida como una serie de etapas de las relaciones, apreciará lo que tiene mientras lo tiene".
Para la experta alguien puede ser feliz soltero, casado, divorciado, viudo, en cualquier etapa; solo tiene que concentrase en lo que le gusta y disfrutar de su vida.
Araceli es reportera de televisión y está por cumplir 33 años, comenta que el estar soltera no es un problema para ella "ahora me estoy especializando en mi carrera, trabajo, le dedico tiempo a mi familia, salgo con mis amigos; paso muy ocupada y no tengo tiempo de sentirme sola" afirma.
Si eliges llevar una vida de soltera es importante que aprendas a valorar el presente y a no desperdiciar el tiempo porque es un auténtico tesoro.
Haz las actividades que más te gustan porque "la felicidad no está en hacer lo que se quiere, sino en querer lo que se hace" (Tolstói).
Sácale el maximo partido a tu soltería
Debes recordar que es distinta para todas.
Dedica algún tiempo a redescubrirte y saber quién eres.
Haz una lista de todas las cosas que te hacen feliz y procura hacer por lo menos una cada día.
Mantente en contacto con tus amigos y amigas, abre todas tus líneas de comunicación y sal por ahí.
No te obsesiones con encontrar a alguien nuevo, la desesperación puede percibirse a distancia y no resulta atractiva.
Cómo ser una soltera con éxito
Si estás sola o si acabas de terminar con tu novio toma en cuentas los siguientes consejos recopilados en la "Guía para Mujeres Desesperadas", de Carolina Jones.
Siente y disfruta tu libertad.
Ahora puedes comer lo que te gusta y cuando te apetezca. Puedes pasar el tiempo con quien quieras sin tener que dar explicaciones. Puedes salir cuando quieras o quedarte en casa si lo deseas.
Sé egoísta
Cuando estás soltera y no tienes hijos puedes centrarte en ti misma y ser egoísta sin sentirte culpable. Puedes poner toda tu atención en lo que deseas. Preguntas como ¿Dónde vivir, qué color quieres tu dormitorio, qué clase de auto quieres, dónde ir de vacaciones? Son contestadas con absoluta libertad.
Practica nuevas aficiones
Ocupa tu tiempo para ponerte en forma. Decora tu casa, aprende algún idioma, práctica yoga o meditación, etc.
Reencuéntrate con tus amigos
Disfruta con tus amigos y familiares que antes habías descuidado por compartir más con tu pareja.
Redescúbrete
Cuando formas parte de una pareja, de alguna manera pierdes la perspectiva de quién eres, si es una relación de mucho tiempo. Dedica tiempo para averiguar qué te gusta de verdad. |