|
Es menuda, de piel clara y sonriente, pero más que todo, llena de mucha energía. Quizá por ello, el jurado la eligió como la nueva reina de las fiestas patronales de San Salvador.
Su andar y expresión son propios de una chica de su edad (19 años), aunque desde ya tiene trazada la trayectoria de los próximos años de vida: Ser la mejor abogada que El Salvador haya conocido.
Vive en una colonia humilde de la capital, en la San Antonio. Para muchos, es probable que despierte ciertos temores de inseguridad ciudadana que ella atenúa con un “cuando a uno ya lo conocen, no le pasa nada” .
Tatiana Álvarez estudia el segundo ciclo de la carrera de leyes en la Universidad Tecnológica. Ella prefiere que la llamen Tati, pues así la conocen popularmente y los más cercanos.
A pesar de haber estado conversando vía chat a muchos kilómetros de distancia y en distintos sitios del continente, de inmediato fue blanco de elogios y piropos con los que más de uno de los participantes en el chat de esta mañana aspiraba a ganarse una porción de su corazón.
“Hola y felicidades. No hay cosa más bella que representar la belleza y cultura de nuestro bello país y deseo que durante tu reinado seas eso: Una embajadora de la mujer salvadoreña”, le dijo Miguel desde Hollywood, California (EUA), se conectó para charlar un rato.
El rato fue de una hora.
Obtener el preciado cargo no fue tarea fácil y menos para una chica que despuntó en estos roles, a su edad y otras competidoras.
“Todas eran bonitas porque la competencia era de reinas... supe desde un principio que sería duro... Evaluaron la seguridad, elegancia, desenvolvimiento, belleza. Esos fueron los principales aspectos”, reveló a un usuario que se identificó como Hola.
Su familia fue la que más se emocionó, incluso lloraron de la emoción más que ella, e incluso, uno de sus tíos se escapó de un infarto al corazón.
Y eso que no se trató de Miss Universo, un evento de gran envergadura que, de tener la oportunidad, no duraría en aceptar el reto y representar a las salvadoreñas internacionalmente.
Jugadora de fútbol, amante de la música y entregada a su familia, Tati ya experimenta un poco de la rutina pesada que deberá tener en unas dos semanas, cuando oficialmente inicien las fiestas en honor del Divino Salvador del Mundo y se extiendan hasta el día seis.
Atender las invitaciones de los medios de comunicación para que todos los salvadoreños la conozcan es pesado, le dijo a los navegantes. Estos se entusiasmaron mucho al saber que es “Solterita y sin compromiso”, aunque su atención está enfocada en su formación académica -y en el Alianza F. C.
Tati renunció a ser parte de las cachiporristas del INFRAMEN, “porque absorven mucho tiempo” y prefiere congregarse en el Tabernáculo de Avivamiento Quiñónez, lugar donde esta tarde uno de sus admiradores la estará esperando con camisa roja y gorra blanca para conocerla en persona.
|