Alma tocó tierras salvadoreñas esta madrugada. El Sistema Nacional de Protección Civil decretó alerta amarilla para los departamentos de La Unión, San Miguel, Usulután y Morazán del oriente del país; y verde para el resto. El Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) prevé que la condición atemporalada se desvanezca mañana por la tarde.
La primera de las siete tormentas tropicales del océano Pacífico que afectarán al país durante la próxima estación lluviosa llegó procedente de Nicaragua.
El fenómeno natural inició siendo una baja presión en las cercanías de Costa Rica, luego se transformó en una depresión tropical cerca de Nicaragua, donde los vientos sostenidos bajaron de 100 kilómetros por hora (km/h) a 85 km/h. A través de su trayectoria por el golfo de Fonseca, también tocó tierras hondureñas.
La Administración Atmosférica y Oceánica de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) la calificó en tormenta tropical ayer, cerca de las 8 de la mañana.
Las lluvias intensas que traerá Alma serán de moderadas a fuertes con actividad eléctrica y se sentirán con mayor énfasis en los departamentos del oriente del país, junto a la zona central y costera, indicó el SNET, en donde el acumulado máximo de lluvias rondará los 100 milímetros (mm) en 24 horas. De hecho, en la hacienda La Carrera, ubicada al sur de Usulután, se registró ya un máximo de 97.6 mm. Para el occidente, se advierten precipitaciones aisladas y débiles.
Para agosto de 2007, durante el huracán Dean, el máximo de agua caída para un día fue de 100 mm. Hubo 50 manzanas de maíz dañadas y dejó más de 3,000 damnificados, sobre todo en oriente. Un mes después, el huracán Félix produjo efectos similares, al grado tal que solo el Ministerio de Obras Públicas tuvo que invertir unos $300,000 en la reconstrucción de las carreteras.
De Alma se espera vaya debilitándose y retorne a su estado de depresión tropical, se traslada hacia Guatemala convertido de nuevo en baja presión, según un el escenario del SNET.
Las previsiones de la NOAA sugieren que el máximo acumulado de agua que Alma dejará a su paso por el istmo centroamericano ronde los 380 mm.
Protección Civil señaló que la pesca artesanal está prohibida hasta nuevo aviso. Sin embargo, un miembro de la Fuerza Naval, consultado por LA PRENSA GRÁFICA vía telefónica, aseguró que 27 embarcaciones zarparon mar adentro ayer y 13 de ellas dormirían en alta mar, puesto que en su llamada matutina al SNET no advirtieron nada, dijo.
El primer deslave se registró ayer en la tarde sobre en kilómetro 33½ de la carretera Panamericana, a la altura de Cojutepeque, según se reportó.
Asimismo, el SNET advirtió sobre el aumento de la creciente en los ríos Goascorán, Grande, Lempa, Jiboa y Paz, que afectarían varias comunidades a los alrededores de estos.