Las precipitaciones del pasado mes de mayo fueron menores al promedio histórico de lluvias para ese mes. La cantidad de lluvia que cayó fue de 179.6 milímetros (un milímetro equivale a un litro de agua por cada metro cuadrado de terreno). Esa medición es inferior a los 190 mm que en los últimos 30 años se viene observando como promedio histórico.
Las cantidades indican que en mayo —mes que da la bienvenida a la estación lluviosa— hubo un 5.5% de déficit en lluvias. La cantidad de agua caída es considerada dentro de los rangos normales para el inicio de la estación, porque no se aleja en exceso.
Hubo lugares que sí rompieron con el promedio. Uno de ellos fue Acajutla, que recibió 253.1 mm. Con ese valor superó los 160.7 mm que históricamente se habían registrado en ese lugar.
Así como hubo zonas con lluvia abundante, también hubo zonas con déficit de agua. Donde escaseó más fue en la zona occidental del país. Ahuachapán, por ejemplo, recibió poca lluvia. Recibió un 80% menos de lo que registran los datos históricos.
“Hubo irregularidad, porque en occidente empezó a llover tarde y eso influyó”, dijo el director de meteorología, Luis García.
La presencia de las tormentas tropicales Alma y Arthur provocó que mayo no se alejara tanto del promedio. El SNET no se atreve a garantizar que en lo que queda de junio y julio no se repetirán más fenómenos como estos.
Lo que sí certifican es que el fenómeno de La Niña se está debilitando, y que eso ayudará a que haya menos exceso de agua y menos ciclones.